La industria de telecomunicaciones es insostenible bajo el modelo y marco regulatorio actual
Madrid, España. Representantes de la industria de telecomunicaciones de América Latina y España advirtieron sobre la necesidad de reformas regulatorias y fiscales para garantizar la viabilidad de las inversiones en infraestructura digital.
Durante el panel “Inversión y políticas públicas para la innovación” en el Digital Summit Latam 2026, los representantes de organizaciones industriales alertaron que el modelo actual del sector de telecomunicaciones, caracterizado por altas necesidades de inversión, precios bajos y cargas regulatorias excesivas, amenaza su sostenibilidad a largo plazo.
Rodrigo Ramírez Pino, presidente de la Cámara Chilena de Infraestructura Digital, señaló que existe un problema sistémico en la industria, ya que “la falta de generación de valor se ha convertido en un problema estructural”. Aseguró que “es imposible para esta industria sostener grandes ciclos de inversión con los márgenes actuales”.
A pesar de que Chile ha construido más de 230,000 kilómetros de fibra óptica en cuatro años y cuenta con uno de los precios más bajos del mundo, el país enfrenta desafíos significativos. Con 97% de la inversión proveniente del sector privado, Ramírez enfatizó la necesidad de contar con “certeza regulatoria y un nuevo paradigma del siglo XXI” para garantizar la sostenibilidad del sector.
Samuel Hoyos, presidente de Asomóvil Colombia, también habló sobre las condiciones adversas de su país, y calificó que “los operadores son héroes”, ya que tienen que operar con los espectros más caros –al menos 20% por arriba del promedio– y el ARPU más bajo de la región y poca seguridad jurídica.
Hoyos fue contundente al señalar que Colombia es “el país más regulado y con más impuestos” de América Latina. “Si el Estado no abandona su visión fiscalista y permite que los operadores inviertan, no tendremos inversiones a largo plazo“, advirtió.
Consideró que el próximo proceso electoral –en marzo para el Congreso y la primera vuelta presidencial para el 24 de mayo– puede ser una oportunidad clave para “entender que el futuro está en la digitalización” y cambiar la visión de la regulación.
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Miguel Sánchez, director General de DigitalES en España, compartió la experiencia europea, donde la industria se enfrenta a un proceso de “desregulación significativo”. Coincidió en que el modelo actual es insostenible y que las empresas necesitan escala para ser competitivas.
Destacó los logros de España, como haber conseguido una cobertura de fibra óptica del 95% y de 5G cercana al 90%, pero advirtió que la complejidad regulatoria sigue siendo un obstáculo. Pese a la simplificación prometida por la Ley de Redes Digitales, esta aún cuenta con más de 210 artículos, lo que dificulta la estabilidad necesaria para la inversión.
El directivo resaltó el éxito del modelo de colaboración público-privada en Europa, donde España ha invertido 20,000 millones de euros directamente y hasta 40,000 millones indirectamente en infraestructura digital, representando la mayor inversión digital de su historia.
Marcos Ferrari, presidente ejecutivo de Conexis Brasil Digital, identificó tres problemas principales: el costo de capital muy alto, los costos de explotación excesivos con una carga fiscal del 41% sobre los servicios, y la asimetría regulatoria con las plataformas digitales.
Al respecto, Ferrari coincidió en un reclamo hecho por la industria de todas latitudes, en el que las telecomunicaciones enfrentan regulaciones estrictas y altas cargas fiscales, en tanto que las plataformas digitales operan con mínima regulación mientras extraen el mayor valor de las redes desplegadas.
Entre algunas propuestas presentadas por los líderes industriales se encuentran licencias de espectro a más largo plazo, reducción de cargas fiscales y regulatorias, armonización y simplificación normativa, mayor colaboración público-privada, y regulación equilibrada que incluya a las plataformas digitales.