Diputados aprueban incentivos fiscales para Centros de Datos en Brasil
La Cámara de Diputados dio luz verde al régimen especial de exención de impuestos para la instalación de Centros de Datos en Brasil.
Durante cinco años, las empresas tecnológicas disfrutarán de incentivos fiscales para desarrollar Centros de Datos en Brasil, gracias a un nuevo marco especial aprobado por los legisladores.
La Cámara de Diputados aprobó el Régimen Especial de Tributación para Servicios de Data Center (Redata), un nuevo marco de incentivos que busca impulsar la instalación de Data Centers en el país, con el objetivo de fortalecer la infraestructura digital, atraer inversiones y posicionar a la economía como un polo tecnológico regional.
El proyecto de ley contempla la suspensión, por un periodo de cinco años, de diversos tributos federales aplicables a la compra de equipos y componentes tecnológicos necesarios para la operación de Centros de Datos.
Se incluyen el impuesto de importación, el impuesto sobre bienes industrializados y las contribuciones PIS/Cofins (impuestos federales mensuales que gravan los ingresos brutos de las empresas para financiar la seguridad social y el seguro de desempleo).
Compromisos de la industria
A cambio de los beneficios, las empresas deberán cumplir compromisos ambientales, como el uso exclusivo de energía limpia o renovable y mantenerse al corriente en sus obligaciones fiscales.
También tendrán que dirigir un mínimo del 10% de la oferta efectiva de equipos de procesamiento, almacenamiento y manejo de datos a instalarse al mercado interno; realizar inversiones en el país equivalentes al 2% del valor de los productos adquiridos nacionalmente o importados con beneficios fiscales, y presentar un índice de eficiencia hídrica.
Destacado: Cámara acelera incentivo a Centros de Datos mientras medida arancelaria genera reacción del sector
El gobierno estima que el costo fiscal del programa ascenderá a aproximadamente 5,200 millones de reales en 2026, y a cerca de 1,000 millones de reales anuales en los dos años siguientes.
Sin embargo, esto se compensará con el impacto económico, tecnológico y laboral generado por la industria de Centros de Datos, en un contexto global marcado por la acelerada demanda de infraestructura digital impulsada por la Inteligencia Artificial, el Internet de las Cosas y la economía de plataformas.
Potencial energético de Brasil
Aguinaldo Ribeiro, diputado relator de la iniciativa, destacó que 86% de la matriz eléctrica de Brasil está compuesta por energías renovables, lo que representa una ventaja competitiva para el país a nivel mundial para atraer inversiones de empresas tecnológicas.
“No hay país en el mundo más favorable ambientalmente para la instalación de estas infraestructuras que Brasil”, aseguró Aguinaldo Ribeiro.
El legislador también destacó que el país aún depende de infraestructuras ubicadas en el exterior para el almacenamiento y procesamiento de datos críticos, incluso en plataformas gubernamentales.
Por lo tanto, reducir esta dependencia es parte central de la estrategia para reforzar la soberanía digital brasileña y fomentar el desarrollo de un ecosistema tecnológico propio.
Te recomendamos: Hambrienta de energía, la Inteligencia Artificial plantea un desafío para el cambio climático
Mientras tanto, el presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, señaló que la aprobación del Redata marca un punto de inflexión en la agenda de desarrollo económico del país.
Expuso que el nuevo régimen fiscal permitirá aprovechar el potencial energético de Brasil para generar empleo, renta y capacidades tecnológicas, así como estimular la llegada de capital productivo de largo plazo.
“El país tendrá la oportunidad de transformar su ventaja energética en crecimiento económico, innovación y desarrollo tecnológico”, dijo Motta, y agregó que la iniciativa impulsará la modernización de la estructura productiva nacional.
De acuerdo con cifras citadas en el debate legislativo, la industria de Data Centers podría movilizar alrededor de 1.6 billones de reales en 2026, con tasas de crecimiento anual superiores al 10%.
Para Brasil, captar una fracción relevante de estos flujos sería una oportunidad para reforzar su posición en la economía digital global. El proyecto de ley ahora está en la mesa del Senado.