Brasil impulsa a América Latina en la adopción de 5G Standalone: Ookla
La región mejora su desempeño gracias a la estrategia brasileña, pero aún depende del legado del 5G no standalone y enfrenta baja conversión en ingresos.
América Latina alcanzó una velocidad mediana de 381 Mbps en redes 5G Standalone (SA) a finales de 2025, un nivel cercano al de América del Norte, con 398 Mbps, según un informe de Ookla junto con Omdia. El resultado regional está fuertemente anclado en Brasil, cuyo proceso de subasta de espectro priorizó la implantación de esta tecnología, concentrando inversiones en infraestructura más avanzada desde el inicio del ciclo.
Pese al desempeño técnico, la monetización sigue siendo limitada. La participación del SA en las mediciones globales de la región es de alrededor de 1.1%, lo que indica una baja migración de usuarios y que los ingresos continúan concentrados en servicios tradicionales. En contraste, América del Norte ya se aproxima al 30% de participación, mientras China supera el 80%, reflejando mayor escala de uso y capacidad de capturar valor económico.
Este desajuste está directamente vinculado al predominio del 5G no standalone (NSA), que sigue siendo la principal forma de acceso al 5G en la mayor parte del mundo.
Incluso donde el SA ya fue lanzado, la mayoría de los usuarios permanece conectada a una arquitectura basada en el núcleo 4G, lo que limita el acceso a capacidades avanzadas y reduce el impacto económico de la nueva generación. A nivel global, sólo alrededor del 17.6% de las mediciones de 5G se realizan en redes standalone.
Además de restringir nuevos modelos de negocio, el NSA impone limitaciones técnicas y operativas. Los dispositivos deben mantener conexiones simultáneas con 4G y 5G, lo que incrementa el consumo de energía y la complejidad de la red, mientras que funciones clave del 5G, como el slicing avanzado y las aplicaciones de baja latencia, dependen de un núcleo standalone completo.
El informe destaca que el SA ofreció una velocidad mediana global aproximadamente 52% superior al NSA, lo que evidencia el potencial de ganancias cuando se produce la migración.
El estudio indica que la ventaja competitiva del SA radica menos en la velocidad y más en la capacidad de transformar la red en una plataforma de negocios. A nivel mundial, el mercado de software de núcleo 5G debería crecer a una tasa anual compuesta de 8.8% hasta 2030, muy por encima del 0.8% previsto para el mercado total de core, lo que señala un cambio estructural de las inversiones hacia capacidades digitales y automatización.
En conclusión, los países que priorizan la arquitectura standalone tienden a capturar beneficios futuros en aplicaciones empresariales, redes privadas y servicios con garantía de calidad.
Sin embargo, la experiencia brasileña ilustra tanto el potencial como el riesgo. Al evitar la dependencia estructural del NSA, el país adelantó la transición tecnológica y elevó el desempeño regional, pero aún enfrenta el desafío de generar demanda que justifique el alto costo de implantación.
Mercados de los países del Golfo, por ejemplo, que registran velocidades superiores a 1.13 Gbps, combinan infraestructura avanzada con fuerte capacidad de inversión y estrategias orientadas a atraer industria digital e Inteligencia Artificial.
Para América Latina, el informe sugiere que el éxito del 5G SA dependerá menos de nuevos despliegues y más de políticas que impulsen la adopción y los casos de uso. Sin escala de usuarios y aplicaciones, incluso redes técnicamente avanzadas tienden a generar retornos económicos limitados, manteniendo a la región por detrás de los polos globales de innovación.