Claro Brasil cerró el cuarto trimestre de 2025 con ingresos netos de R$ 13.4 mil millones (US$ 2.58 mil millones): un aumento de 6.1% interanual, impulsado principalmente por el desempeño de los servicios móviles. En el acumulado del año, los ingresos totalizaron R$ 51.8 mil millones (US$ 9.96 mil millones), un crecimiento de 5.9%.
Los ingresos por servicios móviles avanzaron 7.6% en el trimestre, apoyados en la expansión de la base pospago, liderazgo en portabilidad y aumento del ARPU. La operadora cerró diciembre con 58.4 millones de líneas pospago, un crecimiento de 8.4% en 12 meses. La base móvil total alcanzó 89.5 millones de clientes.
El EBITDA trimestral fue de R$ 6 mil millones (US$ 1.15 mil millones), un alza de 6.6% frente al mismo período de 2024, con margen de 45%, levemente superior al registrado un año antes. En el año, el EBITDA sumó R$ 23.4 mil millones (US$ 4.50 mil millones), con margen de 45.1%.
En los servicios fijos, los ingresos crecieron 1.6% en el trimestre. La banda ancha residencial avanzó 2.6%, sostenida por adiciones netas de clientes y mejora del ARPU. La operadora también destacó evolución en el segmento corporativo, con crecimiento en soluciones digitales, movilidad, Nube y seguridad.
En servicios residenciales, Claro registró cerca de 112 mil adiciones netas en banda ancha fija en el trimestre y mantuvo el liderazgo en el mercado de TV por suscripción, segmento que volvió a presentar adiciones netas positivas en el periodo, según la empresa.
Entre los hitos estratégicos, la compañía informó la firma, en diciembre, del acuerdo que adapta los contratos de concesión de telefonía fija al régimen de autorización. Con ello, los activos dejaron de considerarse reversibles, se definieron compromisos de inversión de largo plazo y se cerraron litigios vinculados a la concesión.
Ya en enero de 2026, Claro Brasil emitió R$ 3 mil millones (US$ 577 millones) en debentures de infraestructura a 10 años, reforzando su estructura de capital.