Telefónica se va de Chile: vende su filial a Millicom y NJJ por 1,030 millones de euros
Telefónica Chile fue adquirida por un vehículo de control formado por NJJ (51%) y Millicom (49%). Según el vendedor, “el importe de la transacción es de unos 1,030 millones de euros, con un pago adicional de 126 millones de euros condicionado a la posible ocurrencia de determinados eventos en el mercado de telecomunicaciones chileno”.
Millicom firmó un acuerdo de acciones con NJJ por el que tendrá opción de compra de la participación restante después del quinto año tras el cierre, por dinero o participación de acciones en la compañía, por un monto basado en múltiplos de cotización menos un 10%. De no existir la oferta, NJJ tendrá opción de completar el 100% accionario en condiciones de precio similares.
“Esta estructura permite a Millicom capturar a largo plazo una presencia estratégicamente expandida en Sudamérica, manteniendo al mismo tiempo un balance saludable y preservando la flexibilidad financiera”, dijo el operador y agregó que, aunque inicialmente tendrá participación minoritaria, operará el negocio bajo sus reglas desde el primer día.
“Esta transacción refleja el enfoque disciplinado y pragmático de Millicom para la creación de valor a largo plazo en Latinoamérica. Estamos adquiriendo una opción en un mercado grande e importante a través de una estructura bien pensada que limita el riesgo inicial, aísla el apalancamiento y protege completamente a Millicom de posibles recursos. Chile es un mercado estratégico con fundamentos sólidos y una fuerte demanda de conectividad de alta calidad. Nos comprometemos a aplicar nuestra estrategia operativa, invertir con disciplina y apoyar el desarrollo digital de Chile mediante mejores redes, una mejor ejecución y una creación de valor sostenible a lo largo del tiempo”, dijo su CEO, Marcelo Benitez.
Al cierre de la operación, Telefónica deberá aportar 92 millones de dólares que serán destinados a satisfacer ciertos pagos y asegurar la estabilidad del balance.
Telefónica se despide de Chile después de 35 años de presencia
“Hoy la compañía es líder en servicios integrados de telecomunicaciones, siendo número 1 en el mercado de fibra óptica y banda ancha fijo, número 2 en móvil y en televisión, manteniendo un liderazgo en servicios B2B, en soluciones como minería y ciberseguridad”, señaló Telefónica en un comunicado en el que se despidió de su actividad en Chile tras 35 años.
La compañía avanza con un paso clave en su plan de desinversión de Hispanoamérica. Ya vendió recientemente sus filiales en Colombia (Millicom), Argentina (Telecom Argentina), Perú (Integra Tec), Ecuador (Millicom) y Uruguay (Millicom). Su presidente, Marc Murtra, dejó claro que lo que seguía era la salida de los mercados restantes, grupo en el que ahora sólo quedan las filiales de México y Venezuela.
En mayo de 2025, el operador había encargado a Citi la venta de su filial chilena; ya por entonces se hablaba de un valor aproximado de 1,000 millones de euros. El plan original era escuchar ofertas y avanzar rápidamente con el desprendimiento, pero algunos factores como la complejidad de los activos, el rendimiento de la filial local y la falta de ofertas retrasaron el proceso hasta la actualidad.
Justo antes de anunciarse la operación, Telefónica cerró la venta intragrupo de su participación en On*Net Fibra (cuenta con el 40%; el resto corresponde a KKR) a Inversiones Telefónica Internacional Holding SpA y la venta de su participación minoritaria en la sociedad brasileña Telefónica Brasil (correspondiente al 0.06% del capital) a Telefónica Latinoamérica Holding.
Mercado
Miliicom escogió un formato distinto de adquisición para la operación chilena y esa determinación se explica, además de los argumentos expuestos públicamente por la compañía, por la estructura del mercado local. La competencia entre cuatro (Entel, Claro, WOM y ahora Millicom) ha sido un dolor de cabeza para la salud financiera de los operadores en un contexto en el que la industria clama por la consolidación.
En otras palabras, el camino de la matriz de Tigo en Chile será por demás desafiante y, al mismo tiempo, reavivará el fuego de discusiones como si se necesitan o no nuevas subastas o si deben implementarse cambios en los caps de espectro. Todo esto se verá una vez las autoridades den o no el visto bueno a la operación, o acaso incorporen remedios que pondrán en juego activos para el resto de los competidores en un contexto que también agrega condimentos: falta un mes para que Kast asuma la presidencia de Chile.