Canadá se aleja de Trump tras acuerdo de vehículos eléctricos con China

En su visita a Pekín, el primer ministro de Canadá acordó flexibilizar aranceles y abrir su mercado a los vehículos eléctricos chinos, marcando un giro frente a Washington.

En un giro en su política comercial, Canadá permitirá la entrada anual de hasta 49,000 vehículos eléctricos fabricados en China con un arancel reducido del 6.1%.

Durante su reciente visita a Pekín, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, se reunió con el presidente de China, Xi Jinping, y anunció que este acuerdo busca impulsar el desarrollo de la cadena de suministro de vehículos eléctricos en Canadá y ampliar la disponibilidad de opciones asequibles para los consumidores.

Con esta medida, Canadá pasó de imponer un arancel extra del 100% sobre los vehículos eléctricos chinos —como parte de las medidas proteccionistas adoptadas en 2024— a permitir hasta 49,000 unidades con un arancel de nación más favorecida del 6.1%.

Si bien en un inicio se contempla la introducción de 49,000 vehículos eléctricos, la cifra podría incrementarse de manera gradual hasta aproximadamente 70,000 unidades en los próximos cinco años.

El gobierno canadiense espera que, dentro de los próximos cinco años, el acuerdo posibilitará que el 50% de los vehículos eléctricos sean asequibles con un precio de importación por debajo de los 35,000 dólares.

Canadá apuesta por inversiones conjuntas con China

La nueva asociación con China implica que Canadá abre la puerta a fabricantes chinos de vehículos eléctricos, muchos de los cuales han intensificado su producción y competitividad en los últimos años.

Anteriormente, el arancel extraordinario del 100% buscaba proteger la fabricación local frente al auge exportador de China. Ahora, el nuevo marco podría incentivar inversiones conjuntas en la cadena de valor de vehículos eléctricos en Canadá, fortaleciendo la competitividad y atrayendo capital extranjero.

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En un contexto de políticas comerciales más proteccionistas por parte de Estados Unidos, Ottawa está optando por diversificar su estrategia comercial, reconociendo que la cooperación con China puede abrir nuevos espacios de crecimiento.

Trump podría tomar represalias 

La apertura a los vehículos eléctricos chinos también forma parte de un acuerdo bilateral más amplio para restablecer la cooperación económica y reducir barreras arancelarias, en un contexto donde Ottawa busca diversificar sus vínculos comerciales más allá de Estados Unidos.

Además, el acuerdo se negoció como parte de un paquete más amplio que incluye la reducción de aranceles chinos sobre productos agrícolas canadienses, como las semillas de canola.

El acercamiento con Pekín implica, a su vez, un distanciamiento de Estados Unidos, que mantiene aranceles sobre productos canadienses como el acero y el aluminio.En respuesta, el gobierno de Donald Trump podría imponer nuevas sanciones a Canadá, sobre todo en vísperas de la renovación del tratado de libre comercio entre Canadá, Estados Unidos y México.