La conducción autónoma será la mayor disrupción de la IA en la movilidad: Uber

En el marco del WEF, el CEO de Uber explicó que la conducción autónoma definirá el futuro del transporte y la seguridad vial.

La Inteligencia Artificial (IA) está redefiniendo la forma en que operan las plataformas de transporte, pero su impacto más profundo aún está por venir. Para Dara Khosrowshahi, director ejecutivo de Uber, la conducción autónoma será la aplicación más disruptiva de la IA en el sector de la movilidad.

Durante una conversación en el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), el CEO afirmó que la conducción autónoma impulsará un cambio estructural que transformará la seguridad vial, los costos del transporte y la organización del trabajo durante las próximas dos décadas.

El directivo afirmó que el futuro del transporte urbano estará dominado por vehículos conducidos por software y no por personas. “Si piensas en el mundo dentro de 20 años, tu Uber será conducido en gran medida no por un ser humano, sino por un conductor robot”, señaló.

De algoritmos a robotaxis

Khosrowshahi explicó que Uber ha utilizado la IA desde su fundación para tareas clave como la fijación de precios, la asignación de conductores, el cálculo de rutas y la recomendación de servicios en Uber Eats. Sin embargo, consideró que los vehículos autónomos (AV, por sus siglas en inglés) marcan un punto de inflexión sin precedentes.

“La IA siempre ha sido parte de nuestro ADN: es cómo construimos la empresa y cómo logramos operar con el mismo sistema en Lagos y en Nueva York”, afirmó en la conversación con Stephanie Flanders, directora editorial de Economía y Gobierno de Bloomberg.

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A diferencia de otras aplicaciones de IA, los AV tienen un impacto directo en el mundo físico y en la seguridad de las personas. Según el CEO de Uber, los conductores autónomos pueden superar ampliamente el desempeño humano.

Un conductor robot no se cansa, no se distrae, no textea y aprende constantemente. Cada vehículo aprende de todos los demás”, agregó.

¿Qué tan seguros deben ser los vehículos autónomos?

Uno de los debates centrales de la conferencia giró en torno a los estándares de seguridad. Para Khosrowshahi, la lógica indicaría que basta con que los AV sean más seguros que los humanos, pero la sociedad podría exigir un umbral más alto.

“Si un conductor robot es más seguro que un conductor humano, ese debería ser el estándar aceptable”, sostuvo, aunque matizó: “La pregunta es si basta con ser mejores que los humanos o si deberíamos elevar el estándar a cinco, 10 o incluso 100 veces más seguro”.

Actualmente, recordó, sólo en Estados Unidos mueren alrededor de 30,000 personas al año en accidentes automovilísticos, una cifra que podría reducirse drásticamente con la adopción de esta tecnología.

Adopción gradual y límites económicos

Pese al potencial disruptivo, Uber descarta una adopción inmediata y masiva. El directivo puntualizó que los costos del hardware, la operación de flotas y la infraestructura siguen siendo barreras relevantes.

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“Durante los próximos tres a cinco años, el número de vehículos autónomos será limitado”, explicó. En ese periodo, los AV representarán sólo una fracción de los viajes, principalmente en mercados de tarifas altas como Estados Unidos y Europa.

Tomará entre 10 y 20 años para que los vehículos autónomos sean una parte significativa del negocio a escala global”, detalló.

Nuevo ecosistema financiero de los AV

Otro reto clave es el modelo de financiamiento de la conducción autónoma. A diferencia de los automóviles tradicionales, los vehículos autónomos no tienen valor residual. “Estos robots no tienen valor residual. El financiamiento tendrá que ser esencialmente basado en ingresos”, indicó Khosrowshahi.

Uber busca apalancar su conocimiento de la demanda para estructurar modelos atractivos para inversionistas institucionales. En su visión, surgirán entidades similares a los REITs (fondos de inversión de bienes raíces), pero enfocadas en flotas de movilidad autónoma.