Investigadores británicos tendrán acceso al chip cuántico Willow de Google para acelerar producción científica

Se trata de un programa para mantener a los investigadores del Reino Unido a la vanguardia, con aplicaciones proyectadas en el descubrimiento de fármacos y energías limpias.

El Centro Nacional de Computación Cuántica (NQCC) del Reino Unido y Google Quantum Artificial Intelligence anunciaron una alianza estratégica que otorga a los investigadores británicos acceso al procesador cuántico Willow de Google, un chip de 105 cubits que representa un hito técnico en la corrección de errores.

La colaboración, anunciada el 12 de diciembre de 2025, es definida por el gobierno británico como un programa para mantener a sus investigadores a la vanguardia, con aplicaciones proyectadas en el descubrimiento de fármacos y energías limpias.

Una publicación del Instituto de Inteligencia y Seguridad de Bloomsbury señala que la asociación cristaliza una tensión fundamental en la política tecnológica del Reino Unido: la priorización del acceso a corto plazo a capacidades de vanguardia sobre la autonomía estratégica a largo plazo.

“El procesador Willow es un logro técnico significativo, ya que ha demostrado reducir las tasas de error a la mitad a medida que escalan las matrices de cúbits, un avance buscado durante casi 30 años en el campo.

“Aunque Google afirma que Willow realizó un cálculo de referencia en minutos que a una supercomputadora clásica le tomaría eones (miles de millones de años), se subraya que esta tarea de muestreo aleatorio de circuitos carece de aplicaciones prácticas o utilidad comercial conocidas por ahora”, señala la publicación del Instituto de Inteligencia y Seguridad de Bloomsbury.

Explicaron que al canalizar la investigación a través de la infraestructura de Google, Reino Unido acelera su producción científica, pero sigue un patrón recurrente de ceder la autonomía en favor de la competitividad a corto plazo.

Desde el punto de vista económico, el principal reto del Reino Unido no es la capacidad investigadora, ya que sus universidades generan propiedad intelectual de primer nivel, sino la arquitectura de comercialización.

El valor económico de la innovación británica se traslada a otros países durante la fase de escalamiento debido a la búsqueda de fondos de crecimiento más sólidos y sistemas de contratación más receptivos en el extranjero.

La alianza con Google no sólo no resuelve esta dinámica, explican, sino que podría reforzarla, ya que la experiencia desarrollada por los investigadores se integra en el ecosistema de Google, creando dependencias de ruta y ampliando la brecha entre la excelencia investigadora y la capacidad comercial nacional.