Conexis Brasil pide prórroga de la banda de 850 MHz y sugiere mediación ante el TCU

Conexis Brasil Digital presentó una manifestación dirigida al presidente de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel), Carlos Baigorri, en la que defiende la prórroga de los derechos de uso de la banda de 850 MHz actualmente en poder de sus asociadas Claro, TIM, Vivo, Algar y Sercomtel. De forma alternativa, la entidad propone que la controversia sea remitida a un procedimiento de solución consensuada ante el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU). La información es de Tele.Síntese.

La solicitud refuerza pedidos ya presentados por las operadoras en procesos administrativos específicos y ya era considerada esperada dentro de la Agencia. En una entrevista concedida la semana pasada y publicada el lunes, el consejero Alexandre Freire afirmó que la Anatel preveía algún tipo de movimiento por parte de las empresas en relación con el tema.

Según el medio, en la carta Conexis sostiene que las bandas A y B de la banda de 850 MHz (824–894 MHz) desempeñaron un papel central en la implantación del Servicio Móvil Personal en Brasil desde la década de 1990 y continúan siendo fundamentales para el mantenimiento de la cobertura, especialmente en áreas rurales y de baja densidad poblacional. De acuerdo con la entidad, la no prórroga de las autorizaciones, que vencen en noviembre de 2028, puede provocar interrupciones relevantes en la prestación del servicio.

El documento también destaca el impacto sobre servicios legados y aplicaciones críticas. Según Conexis, la banda de 850 MHz sustenta millones de accesos en tecnologías 2G y 3G, incluidas aplicaciones de M2M e IoT, como terminales de pago, sistemas vehiculares y soluciones utilizadas por sectores considerados sensibles. La sustitución abrupta de estas redes, argumenta la entidad, exigiría inversiones elevadas y plazos incompatibles con la realidad operativa, con posibles efectos sobre el transporte, los medios de pago y la seguridad pública.

Conexis afirma además que la prórroga de los derechos de uso aportaría previsibilidad regulatoria, reduciría riesgos y permitiría planificar de forma gradual la migración tecnológica, evitando la discontinuidad de los servicios y escenarios de subinversión.

En el ámbito regulatorio, el documento registra divergencias respecto del entendimiento señalado por la Anatel, que ha indicado la licitación como el único camino para la destinación de la banda tras el término de las autorizaciones. Para la entidad, esa interpretación es controvertida a la luz de las posibilidades abiertas por la Ley Nº 13.879/2019 y el Decreto Nº 10.402/2020, que admiten prórrogas sucesivas.

En caso de que la Agencia concluya que no es posible la prórroga directa, Conexis defiende el envío del tema al TCU para una solución consensuada, alegando el cumplimiento de los criterios de materialidad, riesgo y relevancia previstos en la Instrucción Normativa Nº 91/2022. La entidad señala que la banda atiende a más de 35 millones de accesos, según datos de la propia Anatel, y advierte sobre el riesgo de judicialización y de pérdida de cobertura en determinadas regiones.

Como alternativa intermedia, Conexis presenta un modelo híbrido que combina refarming, prórroga de las autorizaciones existentes y licitación parcial de la banda. La propuesta prevé prórrogas limitadas a 10+10 MHz por operadora, con devolución de 2.5+2.5 MHz, adecuación a la nueva canalización definida por la Resolución Nº 773/2025 de la Anatel y apertura de espacio para la entrada de un tercer operador en cada región.

Al final, la entidad solicita que la Anatel prorrogue los derechos de uso de la banda de 850 MHz en los términos defendidos por las asociadas o, de forma alternativa, remita el tema a una solución consensuada ante el TCU.