El cable submarino TAM-1 arriba a Costa Rica con Kölbi como socio

El cable entrará en operación en enero de 2026 y atenderá la creciente demanda de conectividad en la región.

Esta semana llegó a Limón, Costa Rica, el cable submarino TAM-1, construido por Trans Americas Fiber System (TAFS) y que en el país tendrá como socio al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), que a través de Kölbi, será el operador encargado del amarre.

Con una extensión de 7,200 kilómetros y dos rutas submarinas diversas, TAM-1 conectará Centroamérica y el Caribe directamente con Estados Unidos, con puntos de interconexión en México y Colombia, así como en otros mercados estratégicos de la región. Los puntos de amarre del sistema incluyen Guatemala, Panamá, Colombia, República Dominicana, Honduras y las Islas Vírgenes.

Para Kölbi, la incorporación del sistema permitirá multiplicar por 23 su capacidad de conectividad internacional, en un contexto marcado por el crecimiento sostenido del consumo de datos y la demanda de servicios digitales.

El cable cuenta con 24 pares de fibra óptica y una capacidad escalable de hasta 18 terabits por segundo, lo que permitirá reducir la latencia y mejorar la velocidad y estabilidad de servicios como videollamadas, streaming, videojuegos en línea y aplicaciones que requieren alta disponibilidad de datos.

El sistema está diseñado para ofrecer mayor resiliencia y menor latencia, factores críticos ante la creciente demanda de servicios digitales impulsados por la Nube, la Inteligencia Artificial y el streaming.

“La llegada del cable submarino TAM-1 marca un antes y un después para Kölbi y para Costa Rica, al permitirnos ofrecer servicios más estables, veloces y confiables, preparados para las necesidades futuras del país”, señaló Leda Acevedo, gerente de Telecomunicaciones del ICE.

En materia ambiental, TAFS afirma que el proyecto no atraviesa áreas marinas protegidas y que el punto de aterrizaje no afecta áreas silvestres protegidas. La infraestructura terrestre se ubicará en terrenos municipales de Limón, dentro del Área de Conservación La Amistad-Caribe, en una zona de vegetación costera. Ante la presencia de anidaciones de tortugas marinas, el proyecto deberá cumplir con la normativa ambiental vigente para la protección de esta especie y su hábitat.

El cable entrará en operación en enero de 2026 y atenderá la creciente demanda de conectividad en la región, acompañado por operadores como Axtel en México y Kölbi en Costa Rica.