El Senado de California aprobó un proyecto de ley que exige a las empresas de economía compartida, como Uber y Lyft, reclasificar a sus trabajadores como empleados, en lugar de considerarlos contratistas independientes.
Las compañías basadas en la economía compartida dependen de miles de contratistas independientes que ofrecen una mano de obra mucho más barata, que la de los empleados con derechos y responsabilidades laborales.
En el caso de Uber y Lyft, los conductores son los que cubren gastos como el mantenimiento de su auto y pagan por atención médica. Además, no reciben beneficios como días de incapacidad o pagos por horas extra.
Si el proyecto de ley avanza, podría traer nuevos costos para las empresas que buscan seguir siendo rentables frente a más competencia.
Uber dijo en un comunicado que su negocio se vería afectado negativamente si los trabajadores son contratados como empleados. Además, comentó que los conductores podrían perder la posibilidad de trabajar en horarios flexibles.
El proyecto de ley será firmado para entrar en vigor el primero de enero del 2020. En ese momento, todas las compañías que usen contratistas independientes en el estado deberán pasar por una prueba de tres partes que analice el control de la compañía sobre sus trabajadores.