Estados Unidos inicia investigación sobre los chips chinos para imponer nuevos aranceles

La Casa Blanca anunció una nueva investigación comercial de la Sección 301 sobre los antiguos semiconductores “heredados” fabricados en China, para establecer nuevos aranceles a los chips que alimentan bienes de uso diario, como automóviles, lavadoras y equipos de telecomunicaciones.

Concretamente, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos inició la investigación para examinar “la persecución de la República Popular China a los semiconductores fundamentales (también conocidos como chips de nodo heredados o maduros) en busca de dominio y el impacto en la economía estadounidense”.

Además, la investigación evaluará inicialmente el impacto de los actos, políticas y prácticas de China en la producción de sustratos de carburo de silicio u otras obleas utilizadas como insumos para la fabricación de semiconductores.

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“Los semiconductores de la República Popular China suelen ingresar al mercado estadounidense como un componente de productos terminados. Esta investigación de la Sección 301 examinará una amplia gama de leyes, políticas y prácticas no comerciales de la República Popular China con respecto al sector de semiconductores, incluso en la medida en que estos semiconductores se incorporan como componentes en productos derivados para industrias críticas como la defensa, la automoción, los dispositivos médicos, la industria aeroespacial, las telecomunicaciones y la generación de energía y la red eléctrica”, detalla la información publicada por la Casa Blanca.

Según explicó Reuters, los resultados de la investigación serán entregados al presidente electo, Donald Trump, para que decida la imposición de aranceles de hasta el 60 por ciento a las importaciones chinas. El presidente saliente, Joe Biden, ya impuso un arancel estadounidense del 50 por ciento a los semiconductores chinos, que entrará en vigor el 1 de enero de 2025.

Por su parte, el Ministerio de Comercio de China afirmó que la investigación estadounidense sobre los chips es “proteccionista”, perjudicaría a las empresas estadounidenses y perturbaría la cadena mundial de suministro de chips. Agregó que Beijing “tomará todas las medidas necesarias para defender firmemente sus derechos e intereses”.