Vivendi votará en contra de la fusión de Mediaset y su filial española

Vivendi, el accionista de Mediaset, planea votar en contra de la propuesta de fusión entre la compañía de televisión italiana y su filial española en la reunión con inversores programada para el 4 de septiembre, informaron personas familiarizadas con el asunto.

En junio, Mediaset anunció la fusión de sus negocios en Italia y España para crear una empresa con sede en Holanda, con el objetivo de dar batalla a los nuevos gigantes del sector como Netflix, HBO y Amazon Prime, además de buscar la inversión de otras emisoras nacionales en la nueva entidad, que colaborará en plataformas de datos y publicidad.

Sin embargo, la oposición de Vivendi se debe al conflicto de larga data que tiene con la familia Berlusconi; con este movimiento, la familia consolida su control sobre Mediaset, aseguran personas que pidieron el anonimato.

No está claro si Vivendi puede bloquear la fusión, pues controla un 29 por ciento de Mediaset, y la votación necesita dos tercios de la mayoría para ser aprobada. Pero el control directo de Vivendi sólo corresponde a un 10 por ciento, el resto lo tiene una sociedad independiente sin derecho al voto. La mayoría de sus acciones se encuentran en un fideicomiso independiente, por lo que es probable que sólo pueda usar un 9.6 por ciento restante para la votación.

Después de la noticia, las acciones de Mediaset en la bolsa de Milán reaccionaron a la baja con una caída de 0.5 por ciento.

De perder el voto de septiembre, Vivendi tendrá que decidir si licita sus acciones a la nueva entidad o las vende a Mediaset. Si decide seguir siendo accionista, su oposición no será olvidada por Mediaset, quien dijo en julio que no esperaba que Vivendi retuviera su participación en la nueva entidad.

La postura de Vivendi fue respaldada por la firma de asesores de representación ISS, la cual aseguró que los accionistas de Mediaset deberían oponerse al acuerdo holandés por no ser “particularmente atractivo desde el punto de vista financiero”. La estructura holandesa puede otorgar derechos de voto adicionales a los accionistas “leales”, permitiendo que Berlusconi mantenga el control.