La Inteligencia Artificial “la usamos desde el día uno: está en el corazón de nuestro modelo”, aseveró David Lask, director general de Tala en México.
Los principales casos de uso que identifica el ejecutivo son: utilizar la información para seguir mejorando los modelos e, incluso, brindar un mejor servicio y atención a los usuarios. No se trata de despersonalizar, advirtió Lask, sino de entenderlos más en las conversaciones que tengan con ellos para saber cuáles son los sus dolores.
Breve recuento de la IA
Durante la primera Tala Talk realizada este martes, Lask hizo un recuento de la historia de la Inteligencia Artificial: destacó algunos hitos, como cuando la supercomputadora de IBM Deep Blue derrotó al campeón mundial de ajedrez, Garry Kasparov, en 1996, o la publicación, dos décadas más tarde, del paper Attention is All You Need por Google en 2017, que calificó como un ‘parteaguas’, porque “dio inicio a pensar en los modelos de Inteligencia Artificial de manera distinta; e inauguró los LLMs, los grandes modelos de lenguaje que posteriormente darían pie a los chatbots de IA Generativa, como ChatGPT, Claude o el propio Gemini de Google.
Eso ha propiciado que Tala, una entidad financiera originaria de Estados Unidos, esté “incluyendo más mexicanos en las finanzas”. A inicios de agosto de 2024, Tala Mobile, la plataforma de préstamos digitales, reportó que llegó al hito de 15 millones de créditos en México por un monto total de mil 500 millones de dólares durante sus primeros siete años de operaciones en el país.
Sin embargo, el directivo advierte que esta revolución apenas comienza: “No es sólo un tema de automatizar procesos”, advirtió Lask, quien señaló que sus casos de uso se aplicarán a muchas industrias más allá de fintech, tales como el sector educativo o el público, ya que permitirá atender a la gente y entender las necesidades y el comportamiento de la población.
INEGI: visualización de datos a través de imágenes satelitales
Por su parte, la vicepresidenta de la Junta de Gobierno del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Paloma Merodio, expuso cómo la tecnología y los vehículos espaciales pueden ayudar a la visualización de datos, y lo que el Instituto denomina ‘ciudadanización de la información’.
Dijo que en la actualidad hay alrededor de 11 mil satélites orbitando la Tierra. Rememoró que anteriormente eran operados por las agencias militares, pero en el transcurso de las últimas décadas se ha democratizado el uso de las herramientas digitales.
Por ello, el INEGI utiliza un software de Inteligencia Artificial, que analiza pixel por pixel, para ver las imágenes satelitales de México. De esa forma, pueden ver gráficamente la evolución de la densidad poblacional e, incluso, la conservación de la naturaleza. Así, por ejemplo, pudieron visualizar cómo el Lago de Chapala, en Jalisco, recuperó su superficie. “Una imagen vale más que mil palabras para decir si una política pública es efectiva o no”, enfatizó Merodio.
Merodio expuso que el INEGI busca fomentar la innovación en los métodos que permita reducir los costos. Compartió que el Instituto también cuenta con IDEAMAPS, una herramienta para mapear las áreas vulnerables o marginadas del país. La también doctora en Economía por la UNAM agregó que, gracias a las imágenes satelitales, incluso pueden estimarse las ventas de Walmart a partir de la ocupación del estacionamiento o el crecimiento económico de un país a partir de las luces nocturnas.
Por último, enfatizó que el INEGI sólo produce información y no opina sobre ella y coincidió con Lask respecto a que la Inteligencia Artificial permitirá ‘trabajar personalizado’. “Al final de cuentas, se trata de personalización”, aseveró, e incluso recordó que en 2009 se fue a Bangladesh a trabajar con Muhammad Yunus, el premio Nobel de la Paz creador del concepto de microfinanzas.