Esta startup entrena a sus vehículos autónomos en pequeñas comunidades para que aprendan a conducir

La startup del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), Optimus Ride, ha resuelto uno de los principales problemas de movilidad de los vehículos autónomos: la cultura de conducir. Sus coches integran un sistema de visión artificial que le permite aprender a través de la experiencia.

Como cualquier modelo de Inteligencia Artificial, los vehículos autónomos también deben ser entrenados. Optimus Ride ha optado por operar en lugares donde el vehículo pueda aprender rápidamente, como residenciales, campus universitarios, aeropuertos o centros turísticos.

Los coches tienen un conjunto de cámaras, láseres y sensores similares a los que usan otras compañías. Sin embargo, el sistema de visión de Optimus Ride le permite fusionar esos datos para hacer predicciones sobre a dónde va un objeto o cuándo llegará a su destino.

De acuerdo con el profesor Sertac Karaman, cofundador de la compañía, si el vehículo recorre 10 mil millas en una comunidad pequeña, termina viendo una intersección cientos de veces, mientras que al recorrer 10 mil millas en un país, sólo le permitirá ver la intersección una sola vez.

Aunque sus vehículos aún necesitan de un conductor humano al volante de seguridad, la startup espera que pronto puedan operar con menos personas, de forma similar que los controladores de tránsito aéreo.

Actualmente Optimus Ride opera en Boston, Massachusetts, y en el parque industrial Brooklyn Navy Yard. Más adelante espera desplegar sus vehículos en una comunidad privada de California y un desarrollo mixto en Virginia. La startup también apunta a operar 10 o más flotas para fines de 2020.