Paraguay tiene una nueva administración: en 2023 renovó la presidencia, ahora a cargo de Santiago Peña, que implicó, también, la renovación del gabinete: asumieron las nuevas autoridades de telecomunicaciones, encabezadas por Gustavo Villate, el nuevo ministro de Tecnologías de la Información y la Comunicación; mientras que Juan Carlos Duarte Duré se mantuvo incólume al frente de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel).
Así, desde las primeras semanas en que asumieron sus cargos, Peña y Villate se mostraron muy proactivos y, diligentemente, realizaron giras de trabajo en el extranjero para reforzar su posición en el escenario internacional. En la reconfiguración del tablero geopolítico en medio de este convulso bienio (2023-2024), queda claro que Paraguay, bajo el nuevo gobierno, apalancará su crecimiento de la mano de Estados Unidos y su aliado geoestratégico Taiwán.
Tal como lo ha expuesto en innumerables ocasiones, las autoridades quieren convertir al país en un hub tecnológico de Sudamérica. Su estrategia es clara: atraer inversiones ‘de todo el mundo’ —muy probablemente del mundo occidental y aliados— para albergar y, mediante la transferencia de tecnología y conocimientos, esparcir la innovación en la región.
Aún resulta incierto saber si lo conseguirá, pero definitivamente hay que darle el beneficio de la duda. Los nuevos funcionarios paraguayos tienen interlocución al máximo nivel con los empresarios tecnológicos multimillonarios: en concreto, con los dos más acaudalados. Hasta ahora, ya autorizaron a Starlink y, según ha adelantado Villate, el Internet satelital de Elon Musk podría comenzar a operar en el primer trimestre de 2024 en el país sudamericano; mientras que Peña participó en una gala con Jeff Bezos, el fundador & CEO de Amazon, en Washington, la capital y epicentro político estadounidense; mientras que ambos también se reunieron con ejecutivos de Google, por lo que ha quedado demostrado que tienen la puerta abierta con las BigTech.
Ahora sólo falta constatar si esas inversiones finalmente se materializarán, algo que, si todo sigue como hasta ahora, podría avanzar el próximo año.
Otro tema que se podría resolver el próximo año es la duración de las licencias de espectro, una de las grandes demandas del sector telco en Paraguay. Actualmente las licencias duran 5 años, y Villate ya anticipó que están elaborando un proyecto de ley para que se extiendan a por lo menos 20 años.
