“Sin nuestros jóvenes no tendríamos una mejor empresa”, asegura Luel García Lorenzo, director de la división territorial de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (Etecsa) en Camagüey.
No le falta razón, pues en las diferentes áreas de este centro laboral tienen un rol fundamental sus más de 200 trabajadores menores de 35 años. Lo abarcan todo: técnicos en recursos humanos, ejecutivos comerciales, jefes de grupos de control interno, proyectos de inversiones, especialistas de operación de la red, transporte, reparadores, linieros, operarios de cables.
Hoy se han convertido en eslabón importante para el cumplimiento de todas las metas y tareas que proponemos. Son nuestra fuerza renovadora. Apostamos por ellos porque son muchachos comprometidos, con sentido de pertenencia y ganas de avanzar, que pueden aportar mucho al territorio y al país”.
Liderados por los militantes de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) allí, el objetivo es mantenerse motivados con ese espíritu de trabajo. “Realizamos al menos una actividad todos los meses, no paramos de hacer cosas, por-que de eso trata la juventud”, comentó a Adelante Raisel Cabrera Caballero, especialista en Seguridad y Salud, y secretario del comité de base de la UJC en la institución.
Los 14 miembros que la conforman, junto a los siete en proceso de crecimiento y el amplio universo juvenil, participan en foros de ciencia y técnica, trabajos productivos, encuentros deportivos, cursos de capacitación, festivales de artistas aficionados, así como actividades culturales y recreativas.
Este fin de semana, la organización juvenil en la provincia desarrolló en el distrito Cándido González una de las asambleas previas al XII Congreso de la organización, y los delegados de Etecsa plantearon sus preocupaciones.