Durante los últimos meses, las tensiones entre Estados Unidos y China no han cesado: el gobierno estadounidense acusa a Huawei de tener una “puerta trasera” en su tecnología para entregar información de los ciudadanos norteamericanos a China, por lo que la compañía de telecomunicaciones representa una amenaza a la seguridad nacional.
Por si fuera poco, las relaciones que Huawei sostiene en el exterior son tan importantes que lo han puesto en el ojo público por supuestamente ayudar al gobierno norcoreano a construir y mantener una red inalámbrica comercial en el país asiático con un gobierno totalitarista y una larga lista de abusos a los derechos humanos, informó The Washington Post.
De acuerdo con documentos entregados por un exempleado de Huawei al Post, el fabricante tecnológico se asoció con la firma estatal china, Panda International Information, en una variedad de proyectos que abarcan al menos ocho años, de acuerdo con órdenes de trabajo pasadas, contratos y hojas de cálculo detalladas.
Los documentos plantean preguntas sobre si Huawei, que ha usado tecnología estadounidense en sus dispositivos, violó los controles de exportación de Estados Unidos para suministrar equipamiento a Corea del Norte.
Desde su fundación en 1987, Huawei ha pasado de ser un fabricantes de conmutadores telefónicos a convertirse en un ícono de la tecnología en China, siendo el mayor fabricante de equipos de telecomunicaciones en el mundo con presencia en más de 170 países.
Corea del Norte había estado buscando compañías multinacionales dispuestas a construir una red 3G en un entorno empresarial tan riesgoso como el que poseen. La búsqueda terminó con la creación del proveedor inalámbrico Koryolink, que surgió de una visita poco anunciada en 2006 por el padre de Kim, Kim Jong II, a la sede de Huawei en Shenzhen, China.
Koryolink se construyó a través de una empresa conjunta en 2008 de Orascom Telecom Holding, una firma egipcia, y la empresa estatal de Correos y Telecomunicaciones de Corea. Juntos, se llamaron Tecnología CHEO.
Huawei trabajó estrechamente con Panda, quien sería un jugador clave usándolo como conducto para proporcionar a Corea del Norte estaciones bases, antenas y otros equipos necesarios para lanzar Koryolink.
Asimismo, la empresa china participó en los servicios de integración de red y software en al menos un proyecto de expansión de Koryolink, según muestran los documentos.
De acuerdo con un contrato de 2008, Panda transportaría equipos de Huawei a Dandong, una ciudad en el noreste de China conocida por el comercio transfronterizo. Desde allí, sería llevado por ferrocarril a Pyongyang.
Por otro lado, de acuerdo con los documentos entregados, Huawei se refirió a ciertos países como Corea del Norte, Irán y Siria, con código, en el caso de Corea del Norte se utilizó A9 en la base de datos.
En la primavera de 2008, Orascom y Korea Post encargaron a Huawei el desarrollo de un protocolo de encriptación para la red, señalando que el gobierno crearía su propio algoritmo de encriptación.
Para el año 2011, Orascom fue comprada por la empresa rusa Vimpelcom, quien dividió Koryolink. El acuerdo de la empresa conjunta original otorgó a Orascom una licencia exclusiva para operar la red móvil hasta 2015; sin embargo, el gobierno norcoreano lanzó una red rival, Kang Song, en 2013, utilizando a otro proveedor chino de equipos de telecomunicaciones: ZTE.
El Departamento de Comercio de Estados Unidos prohibió la exportación de componentes de origen nacional a Panda para el año 2014, alegando que se había suministrado partes al ejército chino o a países sujetos a sanciones estadounidenses.
Desde entonces, cualquier empresa que proporciona a Panda artículos de telecomunicaciones para Corea del Norte que contengan al menos un 10 por ciento de contenido de origen estadounidense sin una licencia estaría en violación de la prohibición de exportación.
En caso de comprobarse que Huawei ha violado las sanciones estadounidenses contra Corea del Norte, podría enfrentar sanciones adicionales de control de exportaciones, sanciones civiles, decomisos e incluso enjuiciamientos penales.