Cooperación público-privada permitió digitalizar aula en la Antártida Argentina
El Comando Conjunto Antártico y seis tecnológicas equiparon la escuela más austral del país.
Aunque ya entró en funcionamiento con el ciclo lectivo 2023, se inauguró formalmente el proyecto Aula Digital de Educación Tecnológica de última generación en la Antártida Argentina. A partir de la cooperación público-privada se equipó el espacio de enseñanza de los 19 alumnos que cursan sus estudios en la escuela N° 38 Presidente Raúl Ricardo Alfonsín, la más austral del país y la única institución educativa del territorio antártico argentino.
El acuerdo se firmó entre el Comando Conjunto Antártico y seis empresas del sector tecnológico: PC Arts, Asus, Banghó, BenQ, Intel y Microsoft. La propuesta nació en la segunda mitad de 2022 y, desde entonces, se diseñó la estrategia hasta enero pasado. La misión incluyó el viaje de parte del equipo técnico a Base Esperanza, sede del colegio en el que se enseña a alumnos de todas las edades.
“Lograr esto dependía de varios factores. Nos contaban que a veces hacer ciertas cosas llevaba mucho tiempo y la articulación público-privada fue clave, nos facilitó las tareas. Nosotros (los privados) aportamos el 100 por ciento de todo lo que está acá, es una donación”, dijo a DPL News Adrián Mallo, responsable de proyectos educativos de PCArts. Agregó que la conectividad es posible gracias a enlaces satelitales previamente disponibles en la zona.
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Asus aportó 25 notebooks (23 del modelo BR1100 y dos Laptop X515) para estudiantes y docentes y Banghó hizo lo propio con dos equipos (Max L5) para profesores. También se dotó a la escuela con otros elementos, como un carro de almacenamiento y carga, un proyector de ultra-corta distancia BenQ, un access point con almacenamiento interno Mythware Classroom Cloud, kits de robótica y una impresora educativa Weedo, más insumos. Además, los docentes recibieron capacitaciones virtuales a cargo de profesores certificados por especialistas de PCArts, Intel y Microsoft, que también aportaron programas educativos.

“Las campañas antárticas duran un año, por lo que la capacitación y mantenimiento son un reto constante”, indicó el ejecutivo y añadió que había muchas otras marcas interesadas en participar que quedaron fuera en esta oportunidad por cuestiones de tiempo. “Seguramente vamos a sumar algunas más el año que viene, la idea es ir renovando y agregando recursos. En lo pequeño hicimos algo muy completo y vamos por más”, concluyó.