Inteligencia Artificial en la salud necesita más datos para obtener los verdaderos beneficios

La Inteligencia Artificial (IA) es una tecnología que promete mucho en la industria de salud, aunque todavía existen dos obstáculos que impiden el acceso mundial a ella.

El primer problema es que la IA que se está utilizando actualmente, aún no es lo suficientemente buena para los problemas de salud que enfrenta el mundo.

El segundo, es la falta de datos digitales de buena calidad. Menos de 20 por ciento de los datos médicos que los algoritmos pueden aprender provienen de cálculos de la Organización Mundial para la Salud (OMS).

Por otro lado, la Inteligencia Artificial ha llegado como una forma de llenar el vacío de tener un médico en cualquier momento. El aumento de aplicaciones con asistentes virtuales ha causado preocupaciones en los profesionales de la salud.

“Ciertamente no es un reemplazo para su médico, es más un soporte”, explica Hadas Bitran, directora de Microsoft Healthcare Israel.

El hecho de que un asistente con IA pueda diagnosticar no significa que deba hacerlo todo el tiempo. La doctora Soumya Swaminathan, científica jefe de la OMS, cree que debería existir un marco de regulación global para la IA en la salud.

En el otro extremo, la IA puede ser benéfica en casos en que la atención médica es de difícil acceso. Esta tecnología proporciona la opción de vincular a un médico de forma remota para generar diagnósticos iniciales evitando los viajes inútiles.

No obstante, la Inteligencia Artificial necesita grandes cantidades de datos para ser entrenada, una condición que se dificulta cuando los registros electrónicos no son comunes en muchos países donde aún se usan los formularios de papel.

Los registros médicos digitales son esenciales para que la IA pueda detectar patrones que los humanos no pueden, así como diagnosticar enfermedades con mayor precisión y efectividad.

El gran dilema se encuentra en que las personas se sienten incómodas al compartir datos sensibles de su salud, incluso de forma anónima.

Por lo tanto, para obtener verdaderos beneficios de tecnologías como la IA en la atención médica, se debe impulsar la digitalización de los datos de salud, además de persuadir a los pacientes para que compartan esta información.