El ingeniero de Amazon entrenó al algoritmo con más de 23 mil fotos de su felino
El ingeniero de Amazon, Ben Hamm, presentó en Seattle una puerta para gatos que bloquea la entrada de la mascota si intenta ingresar con presas como roedores o pájaros a la casa.
Para su invento, Hamm utilizó dos herramientas propias de Amazon: DeepLens (una cámara especial para aprendizaje automático) y Sagemaker (un servicio que permite comprar algoritmos ya hechos para después entrenarlos por tu cuenta).
Durante su entretenida presentación, el ingeniero de Amazon explicó que lo más difícil de su experimento fue haber tenido que suministrar más de 23 mil fotos a su base de datos.
Cada foto determinaba un modelo que permitía a la Inteligencia Artificial (IA) identificar si el gato iba o venía, y el momento en que llevaba alguna presa en el hocico.

La técnica que Hamm utilizó está capacitada para reconocer patrones en imágenes u otros datos mediante etiquetas y nombres. El problema de esta técnica es que se necesitan millones de ejemplos para que este sistema sea confiable.
El empleado de Amazon reconoció que su experimento resultó no ser 100 por ciento confiable. En cinco semanas el gato fue detenido injustamente al menos en una ocasión, mientras que sólo pudo ingresar una de las siete veces que atrapó a una víctima.
Esta es la primera ocasión en que el aprendizaje automático es utilizado en ayudar a los dueños de gatos, sin contar la vez que Microsoft compartió los detalles de un proyecto de puerta para mascotas con reconocimiento facial.
Seguido de la presentación de Hamm, los analistas de CCS Insight alertaron sobre el peligro de la democratización de la IA. Afirman que con ayuda de este tipo de herramientas cualquier persona podrá realizar experimentos no éticos con una tecnología tan delicada.