Elon Musk, CEO y fundador del fabricante automotriz Tesla, compró una considerable participación en Twitter que lo convierte en el mayor accionista externo de la red social. El directivo asegura ser un firme partidario de la libertad de expresión, y ha sido crítico de Twitter sobre sus políticas para garantizar este derecho.
Actualmente, Musk posee 73 millones 486 mil 938 acciones de Twitter, lo que representa una participación pasiva del 9.2 por ciento en la empresa, según un documento 13G de la Comisión de Bolsa y Valores publicado este lunes. La participación tiene un valor de 2 mil 890 millones de dólares, según el precio de cierre de Twitter del viernes 1 de abril.
El pasado 25 de marzo, Musk lanzó una encuesta en Twitter para saber si los usuarios consideran que la red social se adhiere a los principios de la libertad de expresión. De acuerdo con los resultados, un 70 por ciento indicó que “No”, a lo que Musk indicó que “las consecuencias de la encuesta serán importantes”.
“Dado que Twitter sirve como la plaza pública de facto, no adherirse a los principios de la libertad de expresión socava fundamentalmente la democracia. ¿Qué debe hacerse?”, tuiteó un día después.
Al momento de escribir esta nota, los precios de Twitter registraban un alza de más de 24 por ciento, hasta los 49 dólares por título.
Hasta este instante, no se sabe qué pretende el directivo con esta nueva participación accionaria en Twitter. De acuerdo con Bloomberg, el formato que fue utilizado para anunciar esta transacción, usualmente indica que el inversionista no tiene intenciones de adquirir el control de la empresa o tener mayor influencia sobre quién la controla.
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A fines del mes pasado, Musk también dijo que estaba considerando construir una nueva plataforma de redes sociales.
Con más de 80 millones de seguidores, Musk es un usuario activo de la red social, donde postea desde los avances de sus empresas, críticas políticas (como desafiar a un duelo al presidente ruso Vladimir Putin) o memes, hasta adelantos de movimientos financieros en acciones y criptomonedas.
Algunos de estos tuits le han traído problemas con las autoridades de Estados Unidos. En 2018, la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por sus siglas en inglés) advirtió al directivo que presentaría una demanda en su contra por fraude, luego de que Musk tuiteara que se estaba preparando para sacar a Tesla de la Bolsa, para después desmentir dicha información, lo que provocó un caos al interior y fuera de la compañía.
En su momento, la SEC y Musk llegaron a un acuerdo para que los tuits del directivo fueran supervisados por sus abogados antes de ser posteados en la red social, además de haber sido destituido como presidente de Tesla. Sin embargo, esto no ha detenido a Musk, que en noviembre pasado lanzó una nueva encuesta para saber si debe vender el 10 por ciento de sus acciones en el fabricante.
La actividad de Musk en la red social está siendo investigada en una corte de Manhattan, Nueva York, para determinar si cumplió con los controles de divulgación. El directivo ha sido crítico de esta medida de la autoridad financiera, al considerar que es una violación a la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos.