Han pasado cinco días desde la invasión de Rusia al territorio de Ucrania, y a medida que se intensifica el conflicto, el Kremlin ha comenzado a restringir el acceso a las plataformas de redes sociales estadounidenses en el país.
El principal bloqueo ha sido contra Facebook debido a que la red social se negó a levantar sus propias restricciones contra cuatro medios de comunicación vinculados al Estado ruso: la cadena de televisión Zvezda, la agencia de noticias RIA Novosti y los sitios web Lenta.ru y Gazeta.ru.
En un comunicado, el regulador de tecnología y comunicaciones de Rusia, Roskomnadzor, anunció que a partir del 25 de febrero “tomó medidas para restringir parcialmente el acceso a Facebook en forma de ralentización del tráfico”.
El regulador agregó que desde octubre de 2020 ha registrado 23 casos de censura contra medios rusos por parte de la red social y que estaba violando “los derechos y libertades de los ciudadanos rusos”.
En respuesta, el Vicepresidente de Meta, Nick Clegg, confirmó en Twitter que la compañía se negó a cumplir con la exigencias del Kremlin y agregó que trabajan para que “las aplicaciones de Meta sigan ayudando a los ciudadanos rusos a expresarse y organizarse para tomar acción”.
El comentario surge en medio del surgimiento de manifestaciones de miles de ciudadanos rusos, que han tomado las calles para manifestarse en contra de la guerra que ha iniciado el gobierno de Vladimir Putin.
Por ahora no está claro si las restricciones se extenderán a otras plataformas de Meta como Instagram o WhatsApp. Pero es probable que Putin tome medidas contra las plataformas tecnológicas estadounidenses que tomen la decisión de limitar la difusión de propaganda rusa.
Twitter es otra de las redes sociales que, según informó el monitor de Internet NetBlocks, ha presentado restricciones en su acceso desde el 26 de febrero. “Somos conscientes de que Twitter está restringido para algunas personas en Rusia y estamos trabajando para mantener nuestro servicio seguro y accesible”, confirmó Twitter.
Las empresas tecnológicas estadounidenses como Google, Meta y Twitter se enfrentan a la situación de elegir un bando en respuesta a la invasión de Ucrania por parte de Rusia. Mientras los gobiernos de Europa y Estados Unidos se ocupan con sanciones económicas, las tecnológicas han decidido castigar a los medios estatales rusos limitando la monetización de anuncios y contenidos en sus plataformas.