9 de 10 empresas mexicanas acuden a la tecnología para enfrentar incertidumbre por aranceles

En medio de los cambios repentinos y constantes a la política arancelaria del gobierno de los Estados Unidos, el 90 por ciento de empresas mexicanas especializadas en comercio internacional han implementado nueva tecnología que les permita automatizar sus procesos de cumplimiento, así como para automatizar procesos de selección de clientes y proveedores, según revela un nuevo estudio de Thomson Reuters.

El Informe sobre Aranceles del 2025 realizado por la firma de investigación, encontró que 86 por ciento de los profesionales dedicados al comercio internacional mencionaron que sus empresas ya han incorporado tecnología predictiva para seleccionar automáticamente a clientes, proveedores y socios con el fin de reducir los riesgos en las operaciones de importación y exportación.

Asimismo, 68 por ciento de los encuestados indicaron que sus empresas utilizan tecnología predictiva para identificar oportunidades de calificar bienes bajo reglas específicas de acuerdos comerciales. Sin embargo, sólo 28 por ciento afirmaron que actualmente automatizan el flujo de trabajo de clasificación para importaciones y exportaciones.

Desde la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos por un segundo periodo, se ha registrado una fuerte disrupción de las cadenas de suministro globales y las condiciones de comercio internacional. La imposición de aranceles ha sido la principal herramienta del mandatario para múltiples propósitos, desde equilibrar lo que considera condiciones de comercio injustas, hasta como castigo para países que acusa de estar involucrados en actividades ilícitas como el tráfico de drogas.

En ese sentido, los cambios constantes a la política arancelaria han incrementado la incertidumbre del comercio internacional, obligando a empresas mexicanas, particularmente expuestas al comercio con los Estados Unidos, a buscar nuevas herramientas para mantener los costos bajo control y optimizar sus cadenas de suministro.

Al respecto, dos terceras partes de los encuestados de empresas mexicanas identificaron sus rutas comerciales como una posible manera de optimizar costos, ya sea por medio de tecnología (72%) o con cambios manuales u operativos (66%). Tan solo 28 por ciento afirmaron que compran o adquieren información que les ayuda a identificar riesgos. 

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Pese a la incertidumbre, Thomson Reuters afirma que al menos tres cuartas partes (72%) de los 50 profesionales encuestados dijeron que sus empresas mexicanas se han beneficiado de tratados de libre comercio o regímenes aduaneros específicos, como el Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y México (TLCUEM) que se actualizó este año; el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuya renegociación está prevista para 2026; y el Programa de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX) de México, el cual permite que las empresas extranjeras operen en México y exporten sus productos.

En ese sentido, el 74 por ciento también indicó que creen que continuará la tendencia de deslocalización cercana (nearshoring) en México, a pesar de las políticas económicas de la región.