50 millones de toneladas de basura electrónica son producidos al año y se espera que la cifra casi se triplique
Al año se producen hasta 50 millones de toneladas de residuos electrónicos y eléctricos (e-waste); si continúan las tendencias actuales, la producción mundial de desechos alcanzará 120 millones de toneladas por año para 2050, según un informe de la Plataforma para Acelerar la Economía Circular (PACE) y la Coalición de Residuos Electrónicos de las Naciones Unidas.
A New Circular Vision for Electronics Time for a Global Reboot explica que los desechos electrónicos son ahora la corriente de desechos de más rápido crecimiento en el mundo.
Se estima que este flujo de desechos alcanzó 48.5 millones de toneladas en 2018. Se espera que esta cifra casi se triplique si nada cambia.
Menos de 20 por ciento de los desechos electrónicos se recicla formalmente y 80 por ciento termina en vertederos o se recicla de manera informal, gran parte de ellos en los países en desarrollo, lo que expone a los trabajadores a sustancias cancerígenas y peligrosas como el mercurio, el plomo y el cadmio.
Los pronósticos ponen la cantidad de dispositivos conectados a Internet entre 25 y 50 mil millones en 2020, que es casi el triple de la cantidad de personas en el planeta actualmente. Todos estos dispositivos tendrán un punto final de vida.
Para 2040, las emisiones de carbono de la producción y el uso de productos electrónicos, incluidos dispositivos como computadoras personales, computadoras portátiles, monitores, teléfonos inteligentes y tabletas (y su producción) alcanzarán 14 por ciento de las emisiones totales. Esta es la mitad del total del sector del transporte mundial en la actualidad.
Los residuos electrónicos a menudo consisten en productos del pasado; millones de televisores y computadoras de los antiguos monitores de tubos de rayos catódicos, grabadores VHS y reproductores de DVD, muchos de ellos con compuestos tóxicos, como el plomo, que aún los hacen peligrosos y problemáticos.
El documento indica que los impactos en la salud y la contaminación, el manejo inadecuado de los desechos electrónicos está generando una pérdida significativa de materias primas escasas y valiosas, como el oro, el platino y el cobalto.
Cambio a la economía circular
Los miembros de PACE y la Coalición sobre Residuos Electrónicos de las Naciones Unidas, incluyendo a ONU Medio Ambiente, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, el Foro Económico Mundial y el Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible, piden una revisión del sistema electrónico actual, enfatizando en la necesidad de una economía circular en la cual los recursos no se extraen, utilizan y descartan, sino que se valoran y reutilizan de manera que minimizan los impactos ambientales y crean empleos decentes y sostenibles.
Los desechos electrónicos en vertederos contaminan el suelo y las aguas subterráneas, poniendo en riesgo los sistemas de suministro de alimentos y las fuentes de agua, destaca el informe.
En las propuestas se incluye:
- Los productos deben diseñarse para su reutilización, durabilidad y eventualmente reciclaje seguro.
- La minería urbana para extraer metales y minerales de desechos electrónicos.
- La desmaterialización de productos electrónicos mediante el reemplazo de la propiedad absoluta del dispositivo con modelos de alquiler y arrendamiento con el fin de maximizar las oportunidades de reutilización y reciclaje de productos.
Nigeria
Según la Organización Internacional del Trabajo, hasta 100 mil personas trabajan en el sector informal de desechos electrónicos en Nigeria.
En ese contexto, se anunció que el Gobierno de Nigeria, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial y ONU Medio Ambiente anunciaron una inversión de dos millones de dólares para iniciar la industria formal de reciclaje de desechos electrónicos en Nigeria.
Se espera que la nueva inversión aproveche más de 13 millones de dólares en cofinanciamiento adicional del sector privado.
La inversión ayudará a crear un sistema que formalice a los trabajadores, brindando un empleo seguro y decente, al tiempo que captura el valor latente en las 500 mil toneladas de desechos electrónicos que se eliminan en Nigeria anualmente.