Víctimas de deepfakes sexuales en EE. UU. podrían demandar civilmente a quienes los creen o difundan

Legisladores demócratas y republicanos en Estados Unidos presentaron formalmente en la Cámara de Representantes la Ley para Detener Imágenes Falsificadas Explícitas y Ediciones no Consensuadas (Ley DEFIANCE, por sus siglas en inglés), que busca ampliar los derechos civiles de personas afectadas por imágenes digitales íntimas no consentidas, incluidos deepfakes generados por Inteligencia Artificial (IA), y crear nuevas herramientas legales para perseguir a quienes producen, poseen o comparten este tipo de contenido sin permiso.

La nueva ley propone modificar la legislación vigente de la Sección 1309 de las asignaciones consolidadas, de 2022, para que una persona identificable que haya sido víctima de deepfakes sin consentimiento pueda presentar una demanda civil ante una corte federal.

Esto incluye a quien produjo o poseía la falsificación digital con la intención de divulgarla, a quien divulgó la imagen manipulada y a quien solicitó y/o recibió la imagen sabiendo que no había consentimiento.

La acción civil se basa en el hecho de que el responsable sabía o, por lo menos, ignoró imprudentemente que la persona no había dado su consentimiento.

El proyecto de Ley DEFIANCE también contempla la protección a las víctimas durante el proceso legislativo, por lo que le permitirá a los tribunales tomar medidas como el uso de seudónimos para demandantes, ordenar la redacción bajo sello de información personal y emitir órdenes para que la evidencia permanezca bajo custodia controlada por el tribunal.

Las víctimas podrían presentar sus demandas en un plazo de prescripción de 10 años posteriores a la fecha en que la persona identificable descubre la violación o cuando cumpla 18 años de edad.

El texto del proyecto destaca que las tecnologías de falsificación digital son cada vez más accesibles y fáciles de usar, con cientos de aplicaciones que permiten generar imágenes falsas sin necesidad de conocimientos técnicos. Estas falsificaciones pueden tanto ser completamente ficticias como superponer la cara de una persona en imágenes sexualmente explícitas que nunca ocurrieron.

Lee también: 84% de las adolescentes españolas temen que se use su imagen para crear contenido sexual falso con IA

En estos casos, el documento enfatiza que, aunque las imágenes sean “falsas”, el daño para las personas representadas es real y profundo. De hecho, puede desencadenar violación de la privacidad y control de la identidad digital; daños psicológicos significativos como ansiedad, depresión e ideas suicidas; estigmatización social, pérdida de empleo o reputación y aislamiento, y temor a salir en público o participar en espacios en línea.

También subraya que el contenido de deepfakes califica como una forma de abuso sexual basado en imágenes, y que las víctimas a menudo no saben quién creó el contenido ni cómo detener su circulación.

La Ley DEFIANCE también incorpora definiciones precisas para evitar ambigüedades y dejar claro que la ley no depende de etiquetas ni de documentos explicativos adjuntos a las imágenes.

En este sentido, la ley cataloga a la “persona identificable” como aquella que aparece en la imagen o video, y cuya identidad puede reconocerse por características faciales o marcas personales; y la “falsificación digital íntima” será cualquier imagen íntima que representa falsamente a una persona o su conducta íntima, creada mediante software, IA u otras herramientas tecnológicas, que resulte indistinguible de una imagen real para un observador común.

De ser aprobado por ambas cámaras y firmado por el presidente, se convertiría en un derecho civil federal específico para combatir la creación y divulgación de deepfakes íntimos, una legislación que estaría en línea con la ley federal Take It Down Act, que penaliza la publicación y distribución de imágenes íntimas reales o deepfakes, sin el consentimiento de las personas involucradas.