La Comisión Europea (CE) ha instado a Google y otras empresas de tecnología a apoyar la promoción de las historias de los medios bielorrusos disidentes más que las publicadas por los medios pro-régimen, las cuales, según los periodistas de la oposición, se ven favorecidos por los algoritmos de búsqueda.
Los periodistas bielorrusos en el exilio se han quejado ante la Comisión de que el contenido crítico con el régimen de Alexander Lukashenko no llega al público objetivo, en parte debido a los algoritmos de búsqueda utilizados por Google, Meta y otras gigantes tecnológicas que, según afirman, tienen en cuenta erróneamente las normas de censura de medios de Lukashenko.
“La lucha contra la desinformación y la promoción de la libertad de prensa son dos caras de la misma moneda, y queremos que las grandes empresas tecnológicas hagan ambas cosas”, dijo la vicepresidenta de la Comisión Europea, Vera Jourová, al Financial Times.
“Esto significa garantizar la visibilidad de información fiable en línea, no de la propaganda de Minsk o el Kremlin”, ahondó, y criticó a las plataformas de difusión de propaganda de Bielorrusia y Rusia, su aliado estrecho.
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Los periodistas bielorrusos también han advertido que la situación empeora porque Google News no está disponible en idioma bielorruso, lo que limita lo que los lectores del país pueden encontrar en línea.
La CE eximió a los medios estatales de las sanciones impuestas contra Bielorrusia tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, en contraste con las prohibiciones impuestas a los sitios de noticias rusos.
Lukashenko confía en Vladimir Putin como patrón de defensa y respaldo para su control del poder. Pidió al presidente ruso que ayudara con una brutal represión contra los manifestantes tras su reelección en 2020, que los gobiernos occidentales condenaron como fraudulenta.
Jourová, cuya cartera en la Unión Europea (UE) incluye el Estado de derecho, planteó sus preocupaciones sobre Bielorrusia en diciembre al Presidente de Asuntos Globales de Google, Kent Walker, según personas familiarizadas con el asunto citadas por Financial Times.
En mayo también discutió temas similares en una reunión con el Director Ejecutivo de Google, Sundar Pichai, en la que se centró más en Rusia y problemas como la incapacidad de los medios independientes de ese país para monetizar el contenido publicado en YouTube en Rusia.
“Existen leyes e iniciativas en la UE para garantizar que las plataformas en línea estén haciendo lo correcto”, dijo Jourová. Pero los funcionarios de Bruselas también reconocen que no hay motivos para multar o iniciar procedimientos legales contra las empresas de tecnología por no ayudar a periodistas y escritores disidentes de Bielorrusia u otras naciones no pertenecientes a la UE en su lucha contra los regímenes autoritarios.
Google respondió que hace todo lo posible para desarrollar sus productos y hacer cumplir sus políticas de manera que no tengan en cuenta las inclinaciones políticas. Y añadió que las búsquedas “siempre pueden ser mejores”, pero advirtió que hay “cientos de factores que determinan qué resultados se muestran”.
Sin embargo, los periodistas que se oponen a Lukashenko insisten en que hay medidas concretas que Google podría tomar para eliminar obstáculos, incluida la adición del bielorruso a los aproximadamente 40 idiomas que ya utiliza su servicio de noticias.
“El caso bielorruso probablemente no sea único, pero es uno de los primeros en los que empresas tecnológicas occidentales, como Google y Meta, se han convertido en herramientas de un régimen totalitario y autoritario para presionar a la sociedad civil en lugar de ayudar a promover los medios independientes”, afirmó Natalia Belikova, la directora del Club de Prensa de Bielorrusia, una asociación de periodistas basada en Varsovia que ha estado trabajando fuera de su país desde que comenzó la presión contra los medios en 2020.
Hasta ahora, “las grandes tecnológicas no han mostrado ninguna voluntad o interés en abordar este problema”, dijo, por su parte, Jouzaz Olekas, eurodiputado lituano que preside la delegación del Parlamento Europeo para las relaciones con Bielorrusia.
Denunció que los algoritmos de Google tratan a los medios prohibidos como un ‘enlace roto’ y los ponen hasta el final en los resultados de búsqueda en Bielorrusia, mientras “las principales noticias están dominadas por los medios de Lukashenko y los canales de medios rusos”.