El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y el Instituto Claro renovaron la cooperación iniciada en 2018 para ampliar las acciones de enfrentamiento a la distorsión edad-grado y al riesgo de fracaso escolar en las redes públicas brasileñas. El nuevo acuerdo abarca el periodo de 2026 a 2029 y prevé la continuidad de la estrategia Trayectorias de Éxito Escolar (TSE) en estados y municipios.
Desarrollada por el Unicef con apoyo técnico de Roda Educativa, la estrategia ofrece un diagnóstico sobre la distorsión edad-grado y orientaciones para la formulación de políticas públicas que amplíen la permanencia y el aprendizaje, mitigando un problema que sigue siendo uno de los principales desafíos de la educación básica en Brasil.
Según datos del Censo Escolar analizados por Unicef, 4.2 millones de estudiantes (12.5%) acumulan dos o más años de atraso escolar. La desfasaje es mayor entre estudiantes negros (15.2%, casi el doble de la tasa entre blancos, de 8.1%) y también entre niños (14.6%, frente a 10.3% entre niñas).
La nueva fase de la cooperación establece la meta de reducir en un 27% la tasa de distorsión edad-grado en las escuelas participantes de la TSE a lo largo de los cuatro años. Para ello, está prevista la actuación en al menos siete estados, con la formación de 4.5 mil gestores y docentes y la atención directa a 40 mil estudiantes involucrados en programas de recomposición de aprendizajes.
En el ámbito municipal, por medio del Sello Unicef, la iniciativa pretende alcanzar cerca de mil 300 municipios, capacitar a 90 mil profesionales de la educación y involucrar aproximadamente a 3.15 millones de participantes en actividades dirigidas al desarrollo de competencias y a la mitigación del rezago escolar.
El trabajo previo, realizado entre 2022 y 2025, ya había alcanzado siete estados, 217 municipios y más de 35 mil estudiantes matriculados en programas de la TSE. En el ciclo del Sello Unicef, mil 295 municipios desarrollaron acciones asociadas, involucrando a 85 mil gestores y docentes y a más de 3 millones de participantes. En algunos estados, las iniciativas resultaron en la publicación de normativas que institucionalizaron programas relacionados con la estrategia TSE.