Barcelona. Es urgente invertir en talento educativo para que la expansión de la Inteligencia Artificial sea ética, equitativa y efectiva.
Durante la cumbre Education + AI en el MWC 2026, se dijo que la revolución de la IA aplicada a la educación no funciona sin inversión masiva en personas. Sin docentes formados y líderes capaces de diseñar políticas, la tecnología corre el riesgo de ampliar brechas sociales.
Junfeng Li, vicepresidente y CEO del Global Public Sector de Huawei, explicó la integración de la Inteligencia Artificial en la enseñanza. La educación es un pilar para el desarrollo nacional y hacer accesible la tecnología a los estudiantes debe ser una prioridad.
El directivo de Huawei destacó sus laboratorios de práctica en IA y sus programas de formación conjunta con universidades, diseñados para enseñar tanto teoría como uso aplicado de herramientas de IA. La empresa ha establecido academias y centros de práctica en varias regiones, con enfoque en llevar capacidad práctica a estudiantes de distintas disciplinas.

Shafika Isaacs, jefa de Tecnología e IA en la Educación de la UNESCO, reconoció la fuerte inversión global en infraestructura de IA y la contradicción entre ese gasto y la disminución de oportunidades y formación para el talento humano.
Isaacs advirtió sobre despidos masivos en el sector tecnológico y en la caída de la contratación de graduados técnicos desde 2019. La UNESCO propuso priorizar la inversión en personas.
Mientras Huawei mostró soluciones concretas (laboratorios de práctica, aulas inmersivas y alianzas con instituciones académicas) para acercar la IA a la educación, la UNESCO recomendó desarrollar competencias en IA para docentes y estudiantes, así como programas de formación de líderes educativos donde la toma de decisiones sea humana y ética.
Estas iniciativas buscan integrar la alfabetización en IA y promover que artes y humanidades dialoguen con ciencias y tecnología.
La representante de la UNESCO pidió más inversión para formar y retener profesores, en lugar de centrar todo el gasto en infraestructura.
Coincidieron en escalar programas de formación práctica en IA dentro de universidades y escuelas. Desplegar marcos de competencias que orienten la enseñanza y la evaluación cuando los alumnos usan herramientas inteligentes. Priorizar la formación de líderes educativos y funcionarios, para asegurar políticas públicas coherentes con la equidad y la ética. Promover alianzas público-privadas que vinculen inversión en infraestructura con fondos para desarrollo humano.