David Zayas atravesaba la pequeña ciudad de Scarsdale en su coche cuando una patrulla de la policía lo detuvo en un control aparentemente rutinario. En el maletero encontraron una gran cantidad de crack, una pistola y 34.000 dólares en efectivo. El arrestado se declaró culpable poco después. La cuestión es: ¿Cómo supo la policía a qué vehículo parar? Pues gracias a la IA, por supuesto.
Durante años, la policía ha estado escaneando placas de matrícula en busca de conductores que viajan sin licencia o que tienen alguna infracción pendiente, pero las IA han introducido una nueva forma de escanear vehículos que promete ser revolucionaria en la lucha contra el crimen: analizar los patrones de conducción. En este caso, y como informan en Forbes, la policía de Westchester County, en Nueva York, recurrió a los servicios de una compañía llamada Rekor que analiza patrones de tráfico. El análisis arrojó un dato: el vehículo de Zayas circulaba de manera sospechosa.