Turnitin apuesta por una evaluación académica más humana y transparente con IA
Mantener el delicado equilibrio entre innovación, ética y formación es el propósito de Turnitin para que los estudiantes aprovechen de manera adecuada las ventajas de la IA.
La irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) Generativa en los entornos educativos ha provocado una revolución en los métodos de enseñanza, evaluación y aprendizaje. En este contexto, Turnitin, una de las compañías más reconocidas en el mundo por sus soluciones de integridad académica, está dando un giro estratégico para atender las necesidades de la educación contemporánea y lograr una evaluación más humana y transparente con ayuda de la IA.
En conversación con DPL News, María Belén Correa, directora regional de Turnitin para América Latina, compartió los nuevos desafíos, las oportunidades de la IA en la educación, el lanzamiento de nuevas herramientas y el delicado equilibrio entre innovación, ética y formación.
“Desde el inicio hemos estado muy enfocados en dar soluciones que apoyen a las instituciones a salvaguardar y proteger la integridad académica. Hoy, esos desafíos han cambiado: ya no se trata únicamente de detectar plagio tradicional, sino de comprender cómo los estudiantes están usando, y a veces abusando, de herramientas de IA Generativa como ChatGPT”, afirmó Correa.
Ante este nuevo panorama, Turnitin ha desarrollado soluciones como su detector de contenido generado por IA, y se prepara para lanzar en el segundo semestre del año una nueva herramienta llamada Turnitin Clarity.
“Lo que buscamos con Clarity es dar visibilidad al proceso de escritura del estudiante y aumentar la confianza y la transparencia en ese proceso con una serie de datos e información”, explicó.
Más allá de lo punitivo, la apuesta de Turnitin es que sus herramientas sean utilizadas con fines pedagógicos.
“Lo que sabemos es que típicamente, cuando abordamos temas de plagio o falta de citas, muchas veces no es por querer hacer trampa, sino por falta de conocimiento. Por eso nos asociamos con educadores y estudiantes. Esto permite que el instructor tenga más información del proceso de escritura, y para el estudiante, que el proceso sea más transparente”, subrayó Correa.
No obstante, el terreno es complejo. Un estudio reciente de Turnitin reveló que existe una gran falta de consenso entre estudiantes, docentes y autoridades institucionales sobre qué tanto es aceptable usar la IA en tareas académicas.
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“Por el lado del estudiante encontramos confusión. No saben exactamente cuándo se están metiendo en problemas. Y por el lado docente, hay una gran falta de capacitación”, señaló la ejecutiva de Turnitin.
Llegar a un consenso es vital para que la evaluación académica también se transforme, ya que el modelo tradicional se basa en la memorización y repetición de datos, una dinámica que ya no responde a las necesidades de una sociedad donde la información está a un clic de distancia.
“Lo que estamos escuchando de las instituciones es que se necesita una evaluación más auténtica, que esté relacionada con las experiencias de los estudiantes y que sea irreplicable por herramientas de IA. En este sentido, Turnitin promueve prácticas como las evaluaciones orales, ejercicios basados en experiencias personales o incluso el regreso a la escritura en papel como una forma de preservar la autenticidad del trabajo académico”, detalló María Belén Correa.
Las cuestiones éticas de la IA en la educación
Una de las preocupaciones éticas latentes en el uso indiscriminado de la IA es sobre la privacidad de los estudiantes y los derechos de autor. En este caso, Turnitin debe ocuparse de la privacidad de la información que recibe por parte de los estudiantes y de los sitios web que consulta para comparar la información.
“Nuestro compromiso es con el sector educativo, y eso hace que estemos sujetos a estándares muy estrictos de privacidad, tanto europeos como estadounidenses, y ahora también latinoamericanos. Al poder revisar un trabajo contra nuestras bases de datos, se asegura que se están protegiendo los contenidos producidos en las instituciones”, explicó Correa.
Al respecto, Turnitin hace una invitación a que la tecnología sea un medio, no un fin.
“Queremos que el profesor pueda dedicarse a la parte más humana. En un mundo donde las clases son cada vez más numerosas y los docentes enfrentan cargas administrativas pesadas, la tecnología podría ser la aliada que devuelva al educador su rol como guía, mentor y acompañante del aprendizaje”, aseguró Correa.