El Universal Javier Tejado Dondé
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue un fenómeno en las redes sociales. Desde ahí, con sus 88.7 millones de seguidores en Twitter y 30 millones en Facebook, hizo campañas y ejerció sus políticas de comunicación. También fue un gran negocio para estas plataformas, al darles muchos seguidores y conversación digital. No fue menor la cantidad de recursos que recibieron de su parte: durante la campaña electoral pasada, 79.7 millones de dólares a Facebook y 101.3 millones a Google.
Pero ahora, luego de la toma del Capitolio, todas las plataformas —Twitter, Facebook, Instagram, YouTube y hasta TikTok— le han cerrado las puertas, al acusarlo de diseminar información falsa y de hacer llamados a romper el orden legal. Incluso, hace un par de días trató de evadir la prohibición, usando las cuentas de la Presidencia @POTUS y la de su excampaña @TeamTrump que, aunque no fueron cerradas, sí eliminaron sus mensajes.