El Tribunal Federal de Apelaciones emitió una suspensión temporal al fallo de la Comisión Canadiense de Radio, Televisión y Telecomunicaciones (CRTC, por sus siglas en inglés), que obliga a los proveedores de servicios de Internet brindar a sus rivales más pequeños acceso a sus redes por tarifas más bajas.
Dentro de los proveedores más grandes en el país se encuentran Bell Canada y Rogers, quienes solicitaron a la corte anular la decisión tomada en agosto por la CRTC, argumentando que la Comisión cometió errores al decidir que se había cobrado de más a las pequeñas y medianas empresas de Internet aplicando tarifas mayoristas provisionales establecidas en 2016.
El juez Yves de Montigny decidió que estas nuevas tarifas mayoristas serán suspendidas mientras el caso permanezca en el Tribunal. En caso de que los grandes proveedores pierdan su apelación, podrían pagar los sobrecargos cobrados a sus clientes mayoristas desde hace tres años.
La parte de los pagos retroactivos de Bell se estiman en casi 100 millones de dólares canadienses, mientras que la estimación del pago que tendrían que hacer seis compañías de cable sería de 225 millones de dólares.
Montigny señaló que la implementación de la orden de la CRTC “podría resultar en una distorsión permanente del mercado que podría ser extremadamente difícil de remediar después”, pero afirma que los grandes proveedores de servicios de Internet (ISP) deben comprometerse a pagar daños y perjuicios si sus apelaciones son rechazadas.