Tesla dejará de producir modelos S y X para dedicarse a robots humanoides

El CEO de Tesla, Elon Musk, anunció esta semana que la compañía comenzará a reducir gradualmente la producción de sus icónicos vehículos eléctricos Model S y Model X este año, conforme la compañía reorienta su enfoque hacia los mercados de Inteligencia Artificial (IA) y vehículos autónomos. Tesla planea reconvertir su fábrica de California para producir robots humanoides en su lugar.

El anuncio marca el final de una era para la industria automotriz. Estos dos vehículos, introducidos en 2012 y 2015, respectivamente, fueron clave para empujar el naciente segmento de vehículos eléctricos desde un nicho al mercado principal. Aunque envuelta en la polémica desde el ingreso de Musk como director, el fabricante de automóviles logró dar escala al mercado y atraer el interés de los consumidores, convirtiéndose en el camino en la marca automotriz más valiosa del mundo.

“Esperamos concluir la producción de los modelos S y X el próximo trimestre y básicamente detener la fabricación”, declaró Musk durante una conferencia con analistas. “Es un poco triste, pero es momento de poner fin a los programas S y X, y forma parte de nuestro cambio general hacia un futuro autónomo”, agregó, asegurando que la compañía continuará brindando soporte a estos vehículos mientras los propietarios los posean.

La decisión se produce como parte del objetivo del propio Musk de aprovechar el creciente mercado de la IA, así como un repentino interés de la industria en el desarrollo de robots y vehículos autónomos. En ese sentido, Tesla convertirá su planta de Fremont, California, de una instalación automotriz a un centro de fabricación para la línea planificada de robots Optimus.

Paralelamente, Tesla reveló en su carta a los accionistas una inversión de 2,000 millones de dólares en xAI, la empresa de Inteligencia Artificial de Musk que desarrolla el chatbot Grok. Esta inversión procede a pesar de que los accionistas rechazaron una medida no vinculante en noviembre pasado que habría autorizado dicha operación.

Tesla justificó la inversión argumentando que se alinea con su Plan Maestro Parte IV, que busca llevar la Inteligencia Artificial al mundo físico. “Tesla y xAI también firmaron un acuerdo marco en conexión con la inversión”, señaló la compañía, destacando que “proporciona un marco para evaluar posibles colaboraciones de IA entre las compañías”.

La relación entre ambas empresas ya incluye el suministro de baterías Megapack de Tesla para alimentar los Centros de Datos de xAI, y la integración del chatbot Grok en algunos vehículos Tesla. Según información de Bloomberg, xAI también planea desarrollar Inteligencia Artificial para robots humanoides como el Optimus de Tesla.

El plan presentado por Musk se produce en medio del desarrollo de lo que la industria considera que es el nuevo paso de la IA, conocida extraoficialmente como IA Física, que busca acelerar el desarrollo de robots capaces de realizar tareas de forma completamente autónoma o con mínima intervención humana.

Aunque Tesla ya ha presentado algunos avances de su programa Optimus, todavía existen dudas en el mercado sobre la rapidez con la que podrían llegar este tipo de robots humanoides al mercado o a las plantas de producción. Expertos aún señalan que se deben resolver ciertos desafíos, como el desarrollo de modelos que permitan a los robots aprender y percibir el mundo real, además de acceder a las capacidades de cómputo requeridas para su entrenamiento. Las acciones de Tesla retrocedieron un 2% tras el anuncio de la compañía.

Tesla y la política de Musk

De acuerdo con el informe financiero del cuarto trimestre de 2025, Tesla superó las expectativas de los analistas en ganancias, aunque los ingresos totales del año cayeron 3% respecto al 2024, para un total de 24,901 millones de dólares. El margen operativo retrocedió en 50 puntos base hasta un 5.7% para todo el 2025.

La compañía automotriz se habría visto afectada por ciertos factores, tales como la popularidad de otras compañías –especialmente chinas– en el desarrollo de vehículos eléctricos, el fracaso de la Cybertruck, así como la controvertida participación de Musk en la presidencia de Donald Trump.

“Este año para Tesla representa los primeros pasos importantes mientras aumentamos la autonomía de los vehículos y comenzamos a producir robots Optimus a escala”, afirmó el empresario en la llamada. 

En ese sentido, advirtió que se “están realizando inversiones muy, muy grandes. Este será un gasto de capital muy significativo; es deliberado, porque estamos haciendo grandes inversiones para un futuro épico”.