Tendencias en ciberseguridad en Estados Unidos y Latam para 2025  

Hugo Werner, Vicepresidente Regional de Akamai

En 2025 la convergencia de tensiones geopolíticas y avances tecnológicos redefine el panorama de la ciberseguridad en Estados Unidos y Latinoamérica. 

Los ciberataques se están volviendo más sofisticados y estratégicos, con un notable incremento en las operaciones financiadas por los Estados nación. Estos ataques no sólo buscan beneficios económicos, también causar desestabilización política y social, dirigiéndose a infraestructuras críticas y cadenas de suministro vulnerables. 

Lo anterior ubica a Akamai en un entorno geopolítico tecnológico con grandes retos de protección de datos, ofreciendo soluciones que permitan a las empresas disminuir amenazas.

En este contexto, hay que destacar la importancia de fortalecer las defensas cibernéticas ante el aumento de ataques sofisticados y la proliferación de herramientas de espionaje más avanzadas, volviéndose una de las prioridades de Akamai.

La empresa enfatiza la necesidad de que las organizaciones adopten estrategias de seguridad proactivas, subrayando la relevancia de la segmentación detallada de la red y la autenticación multifactorial para mitigar riesgos en un panorama de amenazas en constante evolución.

El resurgimiento de amenazas como la botnet Mirai y el creciente uso de la Inteligencia Artificial por parte de ciberdelincuentes destacan la importancia de estrategias de seguridad más robustas. 

Desde campañas de phishing personalizadas hasta ataques DDoS de triple y cuádruple extorsión, las organizaciones deben invertir en soluciones de seguridad impulsadas por IA y automatización inteligente para detectar amenazas en tiempo real y responder con rapidez.

Latinoamérica, por su parte, sigue enfrentando retos relacionados con la adopción tecnológica y la dependencia de proveedores externos, lo que incrementa su exposición a infracciones en la cadena de suministro. Esto exige fomentar una cultura de seguridad transversal que abarque no sólo las empresas, también a sus socios estratégicos.

Finalmente, el enfoque en la protección de sistemas basados en IA y la defensa contra ataques impulsados por esta tecnología marcará la pauta de la ciberseguridad en los próximos años. La capacidad de los atacantes para identificar y explotar vulnerabilidades crecerá exponencialmente gracias a la IA, lo que bajará las barreras de entrada para nuevos actores. 

Ante este panorama, las organizaciones deben priorizar tanto la innovación como el fortalecimiento de sus fundamentos de seguridad, incluidas API y terminales, para afrontar un futuro donde la ciberseguridad será tan dinámica como las propias amenazas.

Este escenario exige un enfoque integral, donde la ciberseguridad se alinee, no sólo para proteger datos y operaciones, también para garantizar la continuidad y confianza en un entorno digital cada vez más complejo.