El CEO Itzel Castañares
La pandemia trajo consigo una realidad que llegó para quedarse y que en México incluso ya es una actividad: el teletrabajo.
En diciembre pasado, el Senado de la República aprobó el dictamen que reforma la Ley del Trabajo en materia del trabajo remoto en casa, también conocido como home office, que establece que si los trabajadores realizan el 40% de sus labores bajo esa modalidad, se considera como tal.
La principal herramienta del teletrabajo es la conectividad a internet, algo que para especialistas de la industria supone un importante desafío a nivel de inversiones y certeza jurídica para los concesionarios, puesto que de ello dependerá su éxito o fracaso hacia adelante.