El CEO Itzel Castañares
Telefónica Movistar anunció un giro a su estrategia global que contempla un spin-off operativo en los mercados de habla hispana en los que opera, incluido México, lo que ‘echa por tierra’ los rumores de venta del negocio, aunque le quita fuerza a su presencia en el país, según analistas.
José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica, anunció la nueva estrategia del operador, la cual prioriza a España, Brasil, Alemania y Reino Unido como los mercados clave en los que el operador podrá aportar valor a sus clientes y crecer de manera sostenible.
A la par, el operador realizará un spin-off operativo en los mercados de Hispanoamérica en donde tiene presencia, los cuales reconoce que, hasta hace unos años, eran el motor de crecimiento de la compañía.
Sin embargo, admite que las condiciones particulares en estos mercados han impactado en la evolución de sus negocios, mermando su contribución en los últimos años.
Todo ello por distintos motivos como el entorno macro y regulatorio, una mayor presión competitiva, una escala insuficiente o la volatilidad de las divisas, “a pesar de los enormes esfuerzos de los equipos locales, que siempre han mostrado un fuerte compromiso”.
Hace apenas una semana, Telefónica México anunció un pacto con AT&T México para fortalecer su posición financiera y de competencia al hacer uso de la infraestructura de última milla del operador de origen estadounidense para gradualmente regresar espectro al Estado mexicano.
Para Jorge Bravo, director general de Digital, Policy & Law, este cambio de estrategia de Telefónica responde al hecho de que los operadores de telecomunicaciones cada vez están obteniendo menos ingresos y recuperando menos sus inversiones.
Es una decisión racional y realista que busca salvar el negocio. Y además, que le facilite los ingresos que requieren los propios accionistas de Telefónica, dado el alto nivel de endeudamiento que no ha logrado reducir
El pacto entre Telefónica y AT&T puso de nuevo sobre la mesa el alto pago de derechos por espectro radioeléctrico, un factor del que el operador español siempre se ha quejado y que ahora abre un nuevo desafío para las autoridades al replantearse la recaudación en este sentido.
Sin embargo, en opinión del analista, los gobiernos no van a dejar perder esos ingresos que representa el espectro, por lo que la salida que prevé es que, una vez recuperado, lo pondrá de nuevo bajo licitación a disposición de nuevos interesados.
Impacto negativo en inversiones
Para Bravo, varios países en América Latina se van a enfrentar a una reducción en las inversiones de infraestructura, puesto que ya no se va a invertir en espectro, que obliga a los operadores a desplegar cuantiosas inversiones.
Si bien considera que los jugadores que permanezcan podrán ofrecer servicios eficientes, si acaso tres realizarán inversiones.
La difícil situación de Telefónica la obliga a ser innovadora, ser muy disruptiva y salvar su negocio, pero sacrificar su inversión en los países que la han hospedado todos estos años