Vivo (Telefónica Brasil) convocó una asamblea general extraordinaria para el próximo 12 de marzo, con la propuesta de reducir su capital social en US$ 769 millones, mediante la restitución de valores a los accionistas y sin cancelación de acciones. De ser aprobada, la operación reducirá el capital de la compañía de US$ 11.6 mil millones a US$ 10.8 mil millones.
La administración argumenta que el capital actual se considera excesivo para las necesidades de la empresa y que la medida busca optimizar la estructura de capital, equilibrando la asignación de recursos y la generación de valor para los accionistas. La propuesta mantiene inalterado el número de acciones y la participación proporcional de cada inversor.
El valor estimado de la restitución es de US$ 0.24 por acción ordinaria, con base en la posición accionaria al 31 de diciembre de 2025. Este monto podrá ajustarse de acuerdo con la base de acciones en circulación que se verificará en mayo de 2026, en función del programa de recompra de acciones de la compañía.
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Tras la aprobación de la asamblea, la reducción de capital sólo se hará efectiva después del plazo legal de 60 días para la oposición de acreedores. El pago a los accionistas está previsto para realizarse en un único desembolso hasta el 31 de julio de 2026, en una fecha que será definida por la directiva, siguiendo los procedimientos operativos de la Bolsa de Valores de São Paulo y de la institución encargada del registro de las acciones.
Según la compañía, incluso después de la operación, Telefónica Brasil mantendrá solidez financiera y capacidad para cumplir sus obligaciones y financiar sus actividades, sin perjuicio de su estructura operativa.