Telecomunicaciones: el gigante silencioso

Reforma – Jorge Fernando Negrete P.

La base de una sociedad digital es su infraestructura tecnológica. Si le gusta usar Internet para trabajar, estudiar o entretenerse, debe saber que este servicio no llega por arte de magia.

La economía digital y sus beneficios como las operaciones bancarias digitales, la compra y venta de productos en la red, el gobierno digital, la salud, la educación y la cultura digital son un milagro que se sostiene gracias a una novedosa infraestructura, la de telecomunicaciones. La sociedad digital y su naturaleza sexy no existen sin la conectividad y ésta es sinónimo de infraestructura.

El cómputo y el software no existirían sin la infraestructura digital. Ésta es resultado de millonarias inversiones. Los economistas la llaman “inversión intensiva de recursos económicos”. Esta infraestructura se ubica en las torres y radiobases que usted ve en las ciudades, en los cables de fibra óptica que se encuentran bajo tierra y en millones de componentes periféricos. Esta infraestructura habilita una sociedad digital, pero también una sociedad de derechos y una economía compleja, nueva y poderosa, la digital.

Por eso sostengo que no hay infraestructura más poderosa en este momento de la historia que la infraestructura digital. México ha visto crecer las inversiones y el tamaño de las empresas de infraestructura en los últimos 9 años. En 2023 cumpliremos 10 años de la reforma de telecomunicaciones. Con ello hemos sido testigos de una nueva conformación de grupos, tamaños y modelos de negocios en el sector. Muchas empresas han desaparecido compradas por otras y la consolidación del sector ha sido inevitable, al igual que el crecimiento de los actores.

TV de paga. Televisa en 2014 tenía 8 millones de usuarios y hoy tiene poco más de 16 millones. Megacable tenía dos millones de usuarios y hoy tiene más de 5. Totalplay tenía 60 mil usuarios y hoy tiene casi dos millones. Dish tenía más de dos millones de usuarios y hoy tiene un millón setecientos mil.

Móvil. Movistar tenía en 2014, 20 millones y hoy tiene 24. AT&T tenía 6 millones de Nextel y Iusacell y hoy tiene 20. Para el segundo semestre de 2021, Movistar concluirá la devolución de espectro al Estado mexicano y operará en la red de AT&T. Esto generará la operación de casi 45 millones de usuarios dentro de esta empresa. América Móvil tenía 73 millones de usuarios y hoy tiene 80.

Los números son reveladores cuando los comparamos con América Latina. Las empresas de Internet fijo y TV de paga Izzi, TotalPlay y Megacable son las empresas fijas que más han crecido en América Latina y su inversión conjunta supera la inversión consolidada de todo el sector de las telecomunicaciones móviles, por ejemplo, de Colombia. En el caso de AT&T, con 45 millones de usuarios, puedo afirmar que, salvo América Móvil, no hay un solo operador de habla hispana en América Latina que tenga ese número de usuarios, es un gigante de la región. América Móvil, en estos 9 años, incrementó su base de usuarios en menos de 10%. La reforma del sector permitió el crecimiento y consolidación del sector de forma acelerada, así como las inversiones. ¿Es suficiente? No.

México tiene dos enormes problemas y deberían ser causa común de toda la industria, unida.

Abatir las barreras a la inversión. México tiene algunas de las peores prácticas internacionales en materia de inversión y despliegue de infraestructura de América Latina. Es una pesadilla explicar la labor de conectar México en estados y municipios.

Precio del espectro. México tiene los precios del espectro radioeléctrico más caros de América Latina. Movistar se retiró de ser operador por los precios del mismo. Contamos con sólo dos operadores de infraestructura móvil.

México necesita una industria digital unida por las causas correctas y en las batallas comunes. Desperdiciar la oportunidad de una causa justa sería traicionar la sensatez y la oportunidad de construir una economía digital igualitaria, que combata la marginación digital, beneficie al País y las empresas.