La Nación María Julieta Rumi
Después de que el Gobierno autorizó un aumento de solo 5% a los servicios de telefonía móvil, fija, internet y televisión por cable, y que exigirá que las compañías de telecomunicaciones den una prestación universal básica que alcanzaría a 10 millones de personas, especialistas y empresas del sector advierten que las medidas son inconsistentes y tendrán un costo: se reducirán las inversiones y la calidad del servicio.
El consultor y titular de Carrier y Asociados, Enrique Carrier, cree que el escenario es de una encerrona para las empresas, porque les reducen ingresos y les suman gastos. “¿Cómo compensan los resultados si no pueden subir los precios? El esquema puede funcionar unos meses, pero en algún momento no va a cerrar. Y muchas cooperativas irán a la quiebra. Ojalá recapaciten”, opinó el experto.