Telcos europeas piden reglas afines a la consolidación para impulsar la innovación

GSMA y Connect Europe, en representación de los operadores de telecomunicaciones, pidieron a las autoridades europeas cambios de reglas afines a la consolidación del mercado. Como respuesta conjunta a la consulta de la Comisión Europea sobre la revisión de Directrices de Fusión, consideraron fundamental aplicar modificaciones “para brindar a las empresas que operan en el mercado mayor seguridad jurídica para alcanzar su escala”.

Solicitaron, en concreto, un enfoque más dinámico, holístico y con visión a largo plazo de las fusiones; enfoque equilibrado de la eficiencia de las potenciales operaciones, teniendo en cuenta cómo una fusión podría repercutir en la innovación futura y en otros parámetros que benefician a los usuarios; y una actualización de la notificación de recursos de la Unión Europea para garantizar la coherencia y la claridad en todo el marco regulatorio.

Este pedido de los operadores europeos para cambios se repite bajo el argumento comparativo que el mercado europeo de telecomunicaciones está compuesto por 100 operadores, que atienden en promedio 5 millones de suscriptores, al tiempo que el promedio es de 450 millones y 110 millones de suscriptores por operador en China y Estados Unidos, respectivamente.

Así, “la incapacidad de los operadores para expandirse en los mercados europeos limita la certeza a largo plazo necesaria para realizar las inversiones necesarias para brindar conectividad de vanguardia, segura y resiliente al continente”, se quejaron para luego insistir en que “facilitar la consolidación es esencial para impulsar mayores niveles de inversión en conectividad”.

Al cierre, las firmantes sentenciaron que, de mantenerse las reglas actuales, “Europa corre el riesgo de quedarse aún más rezagada” en una carrera tecnológica global que se acelera. “La escala es esencial para asegurar la inversión a largo plazo y reavivar el espíritu de innovación que antaño situó a Europa a la vanguardia del progreso digital. Las regulaciones obsoletas obstaculizan un sector de telecomunicaciones competitivo y una economía europea resiliente”, concluyeron.