La función de Recursos Humanos no puede limitarse a tareas administrativas. En el contexto actual de transformación digital, esta área tiene la oportunidad de posicionarse como un motor estratégico del negocio, revelan los estudios “EY Trabajo Reimaginado” y “CHRO 2030”, presentados por EY Latinoamérica, que exploran cómo deben evolucionar para responder a un mundo marcado por avances tecnológicos, nuevas generaciones y una fuerza laboral más exigente.
Durante la presentación de ambos estudios, Carolina González Alcántara, socia de People Consulting para EY Latinoamérica, y Gustavo Redondo, socio de People Advisory Services en EY, delinearon los retos y prioridades que marcarán la agenda de los próximos años. “Estamos entrando a una nueva era en la que el área de Recursos Humanos debe dejar de ser un facilitador de procesos para convertirse en un verdadero habilitador de negocio”, sostuvo González.
Según el estudio, CHRO 2030, Recursos Humanos es uno de los principales impulsores del rendimiento empresarial, el 89% de las empresas admite que debe transformarse. El director de Recursos Humanos (CHRO) pasa de ser administrador a convertirse en un líder del negocio, con enfoque digital y autoridad en gestión del talento.
“Las empresas necesitan que Recursos Humanos hable el lenguaje del negocio. Que entienda los márgenes, las prioridades operativas y cómo conectar las decisiones de talento con los objetivos estratégicos”, dijo González Alcántara.
Otro de los hallazgos muestran que el talento se ha convertido en el principal factor de ventaja competitiva para las empresas. La tecnología, especialmente la Inteligencia Artificial Generativa (Gen AI), puede ser una gran aliada para potenciar ese valor humano.
Según el análisis, contar con un área de Recursos Humanos sólida es el tercer factor más importante que predice el buen desempeño de una empresa. Sin embargo, solo el 11% de las organizaciones cree que su equipo de RH está realmente preparado para enfrentar los retos del negocio actual.
“El área de Recursos Humanos no solo debe estar presente en la transformación tecnológica: debe tomar el liderazgo, eso significa que se debe capacitar a los equipos con herramientas de IA, pero también transformar la cultura de la organización para que todos estén abiertos al cambio y a la mejora continua”, mencionó Gustavo Redondo.
EY plantea una evolución de la función de RH en cinco aspectos, impulsadas por la digitalización y centradas en la experiencia del colaborador: procesos funcionales a portafolios de servicios personalizados, soluciones a experiencias omnicanal centradas en el usuario, indicadores de desempeño (KPIs) a resultados clave de negocio (KBOs), especialistas en RH a expertos en personas habilitados por IA y estructuras jerárquicas a redes colaborativas basadas en habilidades.
Además el estudio identifica ocho tecnologías que están redefiniendo el futuro del capital humano, con énfasis en Inteligencia Artificial y machine learning, IA Gen, automatización de procesos robóticos, analitica avanzada y ciencia de Datos, blockchain, realidad virtual y aumentada, Internet de las Cosas y computación en la Nube.
Estas herramientas permiten mejorar la eficiencia operativa, pero también rediseñar la cultura de trabajo “la tecnología no reemplazará al ser humano, pero sí está redefiniendo su rol. Las organizaciones que logren un balance entre automatización y humanismo serán las que tengan mayor éxito”, agregó Redondo.
EY también identifica tres condiciones para que Recursos Humanos lidere en esta década: Ser operador del negocio: conocer la operación y las dinámicas comerciales; Liderar la revolución tecnológica: ser el primero en adoptar IA, automatización y herramientas de datos para rediseñar la experiencia organizacional; Convertirse en la autoridad del talento dominar la planeación de la fuerza laboral, el desarrollo de habilidades y la cultura del aprendizaje continuo.
Según los estudios, dos de cada tres líderes consideran que las brechas de habilidades son el principal obstáculo para la transformación. Cerrar esas brechas no depende solo de contratar talento nuevo, hay que desarrollar capacidades y ofrecer rutas de aprendizaje. En México persiste una brecha entre lo que las empresas creen que ofrecen en formación y lo que los empleados perciben. “Las habilidades determinarán la movilidad, la compensación y el valor de los colaboradores. Serán la nueva moneda de cambio en el mercado laboral”, explicó VCarolina González Alcántara.
Finalmente, los directivos coincidieron en que esta transformación no es optativa. Las organizaciones que pongan a las personas al centro de la estrategia y sepan aprovechar la tecnología serán las que logren prosperar. “El músculo de la transformación se construye con personas. RH debe estar preparado para liderar con tecnología, estrategia y sensibilidad humana”, concluyeron.