La conectividad confiable dejó de ser un beneficio opcional para convertirse en un requisito crítico en cualquier espacio donde las personas viven, trabajan o viajan.
Ookla, empresa dedicada a la inteligencia de conectividad, anunció el lanzamiento de Speedtest Certified, un programa de certificación que garantiza que hoteles, oficinas, aeropuertos o estadios ofrecen la mejor experiencia de red, es decir, entran en la era de la conectividad certificada.
“Nuestra misión es medir, entender y mejorar la experiencia conectada para todos. Speedtest Certified es un benchmark universal al que cualquier propiedad puede aspirar”, aseguró Luke Kehoe, Analista de Industria de Europa de Ookla, en entrevista con DPL News.

El desafío que Speedtest Certified aborda es qué, durante años, los consumidores se han enfrentado a la incertidumbre de llegar a un hotel, centro de convenciones o aeropuerto y descubrir que la conexión a Internet es inestable o insuficiente. La situación se agrava con la llegada de 5G y sus frecuencias más altas, que encuentran serias barreras para penetrar materiales de construcción modernos.
“Los mapas de cobertura son útiles, pero no explican qué ocurre dentro de un edificio. La experiencia indoor puede ser radicalmente distinta. Con Speedtest Certified queremos cerrar esa brecha informativa y dar transparencia al mercado”, explica Kehoe.
El programa de certificación de OOkla evalúa múltiples parámetros: calidad de la señal Wi-Fi, configuración y seguridad de la red, latencia, velocidad de descarga y backhaul hacia el proveedor de Internet.
Cada edificio que obtiene la certificación puede mostrar un distintivo físico y digital que respalda, con datos independientes, la calidad de su conectividad. Los usuarios podrán escanear un código QR para verificar la validez del certificado y conocer en qué áreas del inmueble fue realizada la evaluación.
Implicaciones para empresas, operadores y reguladores
Más allá del beneficio inmediato para los usuarios finales, Speedtest Certified también impacta en el ecosistema de telecomunicaciones y en el negocio inmobiliario.
Kehoe asegura que “el programa desplaza el foco hacia los propietarios de edificios. Un operador puede llevar fibra de gran capacidad hasta la puerta, pero si el dueño no invierte en una red Wi-Fi adecuada, esa inversión se desperdicia. Esta certificación expone a quienes lo hacen bien y genera presión competitiva para los demás”.
Esto abre un nuevo escenario para desarrolladores de bienes raíces, centros comerciales, estadios y hoteles. Se trata de diferenciarse en un mercado donde la conectividad es un factor decisivo de ocupación. Grandes multinacionales priorizan espacios de oficinas que cuenten con certificaciones de conectividad, lo cual incrementa el valor de esas propiedades y reduce la rotación de inquilinos.
Ookla plantea que la iniciativa puede ser un aliado para los reguladores, sobre todo en América Latina. En lugar de imponer nuevas cargas a los operadores, el programa visibiliza el rol de los dueños de inmuebles y ofrece métricas objetivas para mejorar la cobertura en interiores. “Es beneficioso para todos: los operadores validan su inversión, los reguladores cuentan con información independiente y los consumidores saben qué esperar”, subraya Kehoe.
Speedtest Certified representa un paso estratégico para Ookla como empresa. La certificación amplía su base de clientes más allá de los operadores móviles y fijos, sumando nuevos actores como propietarios de edificios, desarrolladores inmobiliarios y proveedores de servicios gestionados.
“Es una oportunidad para diversificar, visibilizar aún más la marca Speedtest en los lugares donde los consumidores pasan más tiempo y consolidar Ookla como una fuente independiente de confianza”, comenta Kehoe.
Añade que el programa no es estático. Cada certificado tendrá una vigencia de un año, tras la cual el inmueble deberá someterse a nuevas pruebas con parámetros actualizados, en función de la evolución tecnológica y de servicios como la Inteligencia Artificial que demandan cada vez menor latencia.
Retos y tendencias globales
La apuesta de Ookla por medir y certificar la conectividad en espacios e inmuebles como hoteles, edificios de oficinas, estadios, multifamiliares o aeropuertos responde a un contexto de retos crecientes en conectividad.
El apagado de redes 2G y 3G, que servían como respaldo en interiores gracias a su espectro de baja frecuencia, ha dejado a muchos usuarios sin servicio profundo dentro de edificios. Además, materiales como vidrios de baja emisividad o muros de alta aislación dificultan aún más la penetración de la señal 5G.
Según Kehoe, la consecuencia es que “más de 80% del tráfico celular se genera dentro de edificios, pero la cobertura indoor sigue siendo deficiente. Necesitamos modelos de despliegue dedicados al interior, no depender únicamente de antenas externas. La conectividad indoor será el campo de batalla de la próxima década”.
Kehoe sintetiza el impacto del programa en tres mensajes. Para la sociedad, saber que una conexión robusta no es un lujo, es una necesidad básica y Speedtest Certified ayuda a cerrar la brecha digital.
Para los usuarios finales, decirles que el distintivo elimina la incertidumbre. Ofrece un sello confiable que garantiza una experiencia de conectividad excepcional en hoteles, aeropuertos o centros de trabajo.
Para la industria, la certificación es una herramienta de validación y diferenciación que permite a propietarios, desarrolladores e integradores demostrar su compromiso con la excelencia digital.
Con Speedtest Certified, Ookla traslada la confianza de su plataforma Speedtest (utilizada por millones de usuarios para medir su conexión personal) al terreno de los edificios, donde la conectividad es decisiva para la vida moderna y para los negocios. La certificación promete transparentar la forma como consumidores, empresas y reguladores perciben la calidad de la red en interiores.
“Queremos dar transparencia, confianza y diferenciación. Una buena conectividad es un criterio de negocio tan importante como la ubicación o el precio de un inmueble”, concluye Luke Kehoe.
