El Universal Javier Tejado Dondé
El Presidente de la República ha insistido en que los organismos autónomos no sirven para nada y cuestan mucho, por lo que en febrero enviará una iniciativa de ley a efecto de desaparecerlos. Al parecer, su disgusto es primordialmente con el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai), la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) y el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).
Hoy abordaremos el IFT, que nos cuesta anualmente 1.7 mil millones de pesos y, también este año, ha entregado a la Tesorería de la Federación, vía lo que recauda como regulador, más de 19.4 mil millones de pesos.