SGP.32: el estándar que busca simplificar las implementaciones de IoT a gran escala

Barcelona, España. El crecimiento del Internet de las Cosas (IoT) está impulsando nuevas necesidades de conectividad para las industrias, especialmente aquellas que operan en entornos complejos o en territorios amplios. Para atender esta creciente demanda de conectividad masiva y flexible, Thales habló del estándar SGP.32, que busca integrar el mundo de las comunicaciones máquina a máquina (M2M) con el ecosistema de dispositivos de consumo, lo que facilita la gestión de conexiones y simplifica las implementaciones de IoT a gran escala.

En conversación con DPL News, en el marco del MWC 2026, Jaime Chacón, director de Ventas para Latinoamérica Norte de Soluciones de Conectividad Móvil en Thales, destacó que este estándar de tecnología permitiría “hacer implementaciones de IoT mucho más sencillas y eficientes de lo que podían ser en el pasado”.

El estándar SGP.32 representa una evolución en la gestión de conectividad para dispositivos IoT, ya que permite unificar los ecosistemas tradicionales de comunicaciones M2M con el de dispositivos de consumo. De acuerdo con Jaime Chacón, esta tecnología “facilita implementaciones de IoT a gran escala al simplificar la administración de perfiles de conectividad y permitir cambios de red de forma remota y automática. Esto resulta especialmente útil en despliegues masivos, como redes de medidores inteligentes, sensores industriales o infraestructura crítica distribuida en amplios territorios, donde los dispositivos necesitan mantener conectividad constante, incluso cuando la cobertura de un operador móvil no es uniforme”, explicó.

En este contexto, SGP.32 contribuye a que los proyectos de IoT sean más eficientes, flexibles y escalables, lo que solucionaría uno de los principales retos: garantizar conectividad constante en infraestructuras que están dispersas geográficamente, como sistemas de medición energética, sensores industriales o plataformas de monitoreo en campo.

En estos casos, la cobertura de un único operador móvil puede no ser suficiente en todos los puntos donde se encuentran los dispositivos conectados.

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“No necesariamente la cobertura del mismo operador móvil funciona exactamente igual. Hay puntos donde la cobertura es perfecta y otros donde es más débil”, explicó Chacón.

Para enfrentar este desafío, “las nuevas soluciones tecnológicas permiten que los dispositivos cambien automáticamente de red cuando la señal de un operador no es suficiente, sin necesidad de intervención humana”, detalló el ejecutivo de Thales.

Esta capacidad resulta clave para garantizar la continuidad de servicios críticos, como la medición inteligente de servicios públicos o el monitoreo de infraestructuras estratégicas.

Por otro lado, el crecimiento del IoT está impulsando el uso de redes privadas en sectores industriales, donde la seguridad de los datos y la confiabilidad de la conexión son factores determinantes.

Según Chacón, industrias como la minería, los puertos o las fábricas están adoptando cada vez más este tipo de infraestructura para operar sus sistemas conectados.

“Ha venido creciendo la tendencia a crear redes privadas en fábricas, minas, sitios de exploración o puertos, de manera que los datos permanezcan seguros dentro de la zona cubierta por la infraestructura”, explicó.

Estas redes permiten que la información crítica permanezca dentro de un entorno cerrado. Sin embargo, pueden interactuar con redes públicas cuando es necesario mantener conectividad fuera del área privada.

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“Cuando sales de la zona de cobertura de la red privada seguramente vas a encontrar red pública que te puede brindar servicio, y lo que se hace es un ‘switch’ de una red a la otra”, mencionó el directivo. Incluso en caso de fallas en la red privada, la red pública puede actuar como respaldo temporal para garantizar la continuidad de la comunicación.

Respecto a la infraestructura necesaria para el desarrollo del IoT en América Latina, Chacón indicó que muchos países ya cuentan con las bases tecnológicas para desplegar estas soluciones.

“Realmente no es un tema de país. Las redes ya existen en los países de Latinoamérica y actualmente muchas implementaciones de IoT funcionan sobre redes 4G, mientras que el 5G está comenzando a utilizarse especialmente en despliegues de redes privadas”, detalló.

Con esta infraestructura es posible iniciar pilotos que, según el ejecutivo, “serían muy útiles para determinar cuál será el siguiente paso y qué se necesita en cada país, pero la base ya existe”.

El directivo de Thales también destacó que, aunque las primeras adopciones suelen darse en grandes empresas o proyectos gubernamentales, con el tiempo estas tecnologías tienden a democratizarse.

“Las compañías medianas y pequeñas también van a poder utilizar todo el poder de la tecnología para optimizar procesos y mejorar operaciones. Normalmente, los primeros usuarios de este tipo de tecnología son grandes corporaciones y gobiernos, pero en la medida en que la tecnología se masifica los costos bajan”, explicó.

Esto permitirá que, gradualmente, más empresas medianas y pequeñas adopten soluciones basadas en IoT para mejorar la eficiencia de sus operaciones.