Reforma Jorge Fernando Negrete P.
¿La separación funcional de Telmex va a generar mayor conectividad en México? No. ¿Va a incrementar el ancho de banda? No. ¿Va a generar innovación y volverá vibrante el mercado telecom? No. ¿Beneficiará a los consumidores? No. Una separación funcional es una medida extrema en materia de competencia que busca una sola cosa: evitar la discriminación de servicios a competidores y separar aquellas partes de la red que son relevantes para otros operadores. ¿Se logrará esto con la separación? No.
¿Se puede defender la idea de no apoyar la competencia económica? No. ¿Una separación funcional en el sector telecom es negativa por definición? No. ¿La autoridad tenía facultades para una separación eficiente? Sí. ¿Dónde está la duda?: en la viabilidad, las razones y la información correcta que acompaña cualquier decisión regulatoria. ¿Las conocemos? No, tampoco los comisionados que votaron las condiciones de separación funcional. La versión estenográfica de la VII Sesión Ordinaria del Pleno es reveladora. Preguntar es el principio de la sensatez regulatoria y 3 comisionados preguntaban, eran propietarios de su incertidumbre.
La coincidencia. 3 comisionados presentaron una artillería de dudas: “no veo los argumentos para asegurar que se esté eligiendo el modelo que genere los menores costos”, “no encuentro que ninguno de estos aspectos sea aplicable a nuestro caso. No coincido en que esta pueda ser una justificación para aceptar esta propuesta que nos están haciendo”, “¿están los incentivos para que haya una independencia?”, “¿es o llegará a ser autosuficiente técnica, operativa, legal y presupuestalmente?”, “el objetivo era también que la penetración de banda ancha fija crezca”, “¿bajo qué incentivos Telmex no sólo va a dejar de discriminar, sino va a expandir su red de fibra?”, “lograr que Telmex invierta en fibra prohibiéndole que use esa fibra para prestar servicios de televisión restringida, es suicida”, “una separación, si es exitosa, puede que logre frenar la discriminación; pero no va a lograr que haya banda ancha de alta velocidad en este País”.
¡Increíble! En un voto particular, el comisionado Adolfo Cuevas expone que “falta evidencia de conductas discriminatorias que justifique la imposición de la medida de separación funcional”.
La historia. Comenzó en Reino Unido con la separación de Openreach de British Telecom y a 15 años de esa decisión es un fracaso la cobertura de banda ancha fija. Según el reporte de banda ancha de la OCDE, Reino Unido es el país con más cable coaxial activo y el que menos fibra óptica usa: 31.3 casas por cada 100 habitantes de coaxial y sólo 0.8 de fibra. México tiene mejor cobertura de fibra con 3 casas con fibra. Corea y España son un éxito con 33 casas y 12.3, respectivamente.
Fue una decisión tomada en un mundo 3G, con ineficiencias 4G y sin proyección 5G. El entrampado es tan grande que Ofcom acaba de recomendar desplegar infraestructura propia sin conectarse a Openreach para acelerar el despliegue de fibra óptica.
“A muchos de los rivales les gustaría ver que Openreach esté estructuralmente separado de BT, eso se trata más de debilitar a un competidor y fortalecer su propia posición, que fomentar un cambio a favor del consumidor”, dijo Kate Hall. Eso ocurre con Telmex.
¿A quién beneficia la separación funcional? Sencillo: a quien no va a invertir, quien desea gratis lo ajeno; quien se puede ir mañana y quemar naves, quien se volvió adicto a la regulación. Además, tener desconectado al País es un gran negocio, se sustituye el acceso a internet por TV y se le vende tiempo al Gobierno en periodo electoral.
¿Por qué no se da TV a América Móvil? La TV abierta más TV de paga es para un grupo que mata la innovación, la inversión y la competencia convergente. 5G no es una tecnología, es un sistema de infraestructura que integra fijo, móvil, contenidos y TICs. Con empresas separadas y sin competencia convergente, el despliegue 5G es un deseo, será un fracaso regulatorio y económico para el País.
Presidente de Digital Policy & Law
@fernegretep
