Los robots de Boston Dynamics son famosos por despertar emoción en las personas que visualizan sus videos, como aquel en el que se observa a un grupo de sus perros robot remolcando un camión, o bien, en el que se aprecia un robot con aspecto humanoide saltando cajas, con la destreza de un profesional de parkour.
Sin embargo, luego de la prueba y error, así como de haber pasado un largo tiempo en investigación y desarrollo (I+D), Boston Dynamics se enfrenta a uno de sus más grandes desafíos: sacar a los robots del laboratorio, al mundo comercial.
De acuerdo con un artículo de The Verge, la compañía anunció que lanzará su primer robot comercial a finales de año: el Quadrupedal Spot. Gran parte del éxito de sus robots es que nunca han tenido que salir a entornos fuera del laboratorio.
Pero ahora, Boston Dynamics busca dejar la investigación para llevar al mundo un robot vendible como lo es Spot.
Una de las más importantes características de sus robots es la movilidad, algo que no se encuentra en la mayoría de las máquinas.

Hod Lipson, profesor de Ingeniería en la Universidad de Columbia, explicó que “los robots aún son muy torpes, por lo que cualquier obstáculo físico los desconcierta”. La mayoría de las máquinas utilizadas en fábricas siguen siendo estáticas y poco inteligentes.
Los robots del futuro deben ser ágiles y dinámicos, capaces de trabajar junto a los humanos, así como de reaccionar a entornos cambiantes. Boston Dynamics también busca comercializar robots en el área de automatización de almacenes, con la compra de Kinema Systems.
La promesa de Spot es que se convierta en el “Android de los robots”, una plataforma que se pueda personalizar dependiendo de las necesidades específicas del cliente.
Hasta ahora, esta personalización incluye la capacidad de adaptar brazos robóticos que manipulan objetos, sensores térmicos, cámaras de 360 grados, así como unidades de radio, por lo que se prevé que Spot será vendido para una amplia gama de tareas como la construcción, seguridad y entrega de paquetes.
A pesar del emocionante panorama, los investigadores Daron Acemoglu y Pascual Restrepo, advierten sobre el fenómeno de la automatización “regular”. Este concepto se refiere al reemplazo de personas por máquinas, que no representa un beneficio económico real, sino que plantea más problemas.
Un ejemplo es Walmart, donde se están usando robots para escanear los estantes, pero los empleados afirman que esto les resulta en más trabajo, por tener que administrar al robot.
Los investigadores prevén que si esta tendencia continúa no se crearán más oportunidades de empleo, sino que la vida será más difícil para los trabajadores. Esto ya se ha comenzado a notar con el estancamiento de salarios, malos tratos y empleos precarios.