Reforma Alejandro González
Las redes de telecomunicaciones están en riesgo de saturarse debido al incremento de demanda de su capacidad cuando los usuarios realizan más actividades desde casa como trabajar o incluso el entretenimiento.
El hecho de que una mayor cantidad de personas permanezca más tiempo en sus hogares generará una mayor demanda para hacer videollamadas de trabajo o con familiares; uso de plataformas de video o videojuegos por niños que no van a la escuela y otras actividades que normalmente no se realizan al mismo tiempo, coincidieron especialistas.
Enrique Yamuni, director general de Megacable, reconoció que las redes pueden saturarse por la mayor demanda en este tiempo de resguardo por el coronavirus.
El ejecutivo de la empresa proveedora de servicios fijos y móviles aceptó que sus redes tienen una capacidad para atender una sobredemanda del 40 por ciento.
Sin embargo, reconoció que si la demanda se incrementa al doble, podría comenzar a experimentar problemas de saturación.
Incluso, si alguna red de telecomunicaciones presentara alguna avería, podría retrasarse su reparación debido a la escasez de refacciones o componentes ya que la producción está en niveles bajos por el cierre de fábricas.
“Estamos parcialmente capacitados, si se nos viene una demanda del doble, claramente no. Pero la red de nosotros está preparada para una carga adicional del 30 o 40 por ciento del que tenemos ahorita, no vemos un problema en eso.
“Eso ya está pasando, nosotros tenemos alerta de proveedores nuestros, chinos y no chinos que nos dicen que hay un desabasto de componentes y que los proyectos probablemente se retrasen tres meses”, comentó Enrique Yamuni.
Jesús Romo, analista de Telconomia, comentó que la saturación de los servicios de banda ancha va a depender de cada hogar, y es ahí en donde los usuarios pueden ver que el servicio se degrada. Consideró que a nivel infraestructura habrá una redistribución del tráfico de las empresas a los hogares.
“Lo que sí esperamos que se puede modificar es la experiencia del usuario, por ejemplo, en un hogar donde no estabas en el transcurso del día y ahora tienes a tres adultos conectándose a través de un sólo punto wifi, la experiencia se puede ver degradada.
Hay usos mucho más intensivos en un entorno doméstico, como los que hacen stremaing o juegan videojuegos, esos son casos intensivos. La cuestión es que las videollamadas pueden variar porque si estás en entorno de home office, alguien está jugando, la esposa está haciendo otra videollamada, naturalmente el punto wifi puede degradar la calidad de esa experiencia”, explicó el analista