La Reserva Federal de EE. UU. pone fin a su programa de supervisión de cripto y Fintech

La Junta de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos anunció el 15 de agosto que finalizará su Programa de Supervisión de Actividades Novedosas y volverá a monitorearlas mediante su proceso habitual.

Antecedentes y alcance

A través de la carta de supervisión de 2023 SR-7, del 8 de agosto de 2023, la FED estableció el Programa para mejorar la supervisión de las actividades novedosas realizadas en las entidades bancarias supervisadas.

El Programa se centró en actividades novedosas relacionadas con criptoactivos, tecnología de registro distribuido (DLT, por sus siglas en inglés) y alianzas complejas, impulsadas por la tecnología, con entidades no bancarias para prestar servicios financieros a los clientes.

Revés

Dos años después, la FED informó que, desde que el Consejo inició su programa para supervisar ciertas actividades de criptomonedas y tecnología financiera en los bancos, ha fortalecido su comprensión de dichas actividades, los riesgos relacionados y las prácticas de gestión de riesgos bancarios.

Como resultado, aseguró, la Junta está integrando ese conocimiento y la supervisión de esas actividades nuevamente al proceso de supervisión estándar.

Disputa entre bancos y Fintechs por Open Banking

Simultáneamente con estos cambios regulatorios, entidades gremiales del sector financiero estadounidense han presentado recursos y exigencias ante el poder judicial y las autoridades estadounidenses.

El Instituto de Política Bancaria (BPI, por sus siglas en inglés), la Asociación de Banqueros de Kentucky (KBA) y Forcht Bank presentaron el 13 de agosto una moción ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Este de Kentucky, solicitándole que aclare que los bancos no tendrán que cumplir con la norma vigente de la Sección 1033 mientras la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor (CFPB) trabaja en su revisión sustancial.

La Sección 1033 de la Ley Dood-Frank obliga a las instituciones financieras a poner a disposición del consumidor sus datos financieros cuando este los solicite de conformidad con las reglas emitidas por la CFPB.

El BPI niega que se trate de una regla de Open Banking y, en su moción solicitó al tribunal que suspenda los plazos de cumplimiento de la Norma y prohíba su aplicación hasta un año después de la conclusión de este litigio, ya que, sin una acción judicial, algunos bancos estarán obligados a cumplirla a partir del verano de 2026.

Dos días después, la Asociación de Tecnología Financiera (FTA) de Estados Unidos publicó una carta pública de más de 80 líderes Fintech en la que instaron al presidente Donald Trump a oponerse a las “exorbitantes comisiones” por acceso a datos de los consumidores, que, argumentan, les impedirían vincular sus cuentas bancarias a “mejores productos financieros de su elección”.

La carta, firmada por fundadores y CEOs de empresas como Brex, Bridge, Klarna, PayPal, Shopify y Stripe, insta al presidente a impedir que los bancos más grandes del país impongan estas comisiones, que se prevé que afecten al mercado en septiembre. Los líderes advierten que, en caso de aplicarse, “socavarían el liderazgo estadounidense en servicios financieros y obstaculizarían la innovación, la competencia, y la elección”.

En julio, la prensa estadounidense reportó que JP Morgan Chase, el mayor banco de EE. UU., les notificó a las empresas de tecnología financiera que comenzaría a cobrarles comisiones por el acceso a la información de las cuentas bancarias de sus clientes.

Entre los firmantes de la carta se encuentran neobancos, Fintechs, empresas cripto, firmas de acceso a crédito, startups y retailers, que dependen de la conexión a la banca abierta para atender a sus clientes. En primer lugar aparece el nombre del presidente y CEO de la FTA, Penny Lee, y también figuran los representantes de los fondos de capital de riesgo y aceleradoras Andreessen Horowitz, Alex Rampell, e Y Combinator, Garry Tan.