Reforma tributaria de Colombia afectaría a economía digital, advierte industria

Representantes de la industria TIC en Colombia advierten que la reforma tributaria presentada por el gobierno de Gustavo Petro representa un riesgo para el futuro económico del país, ya que bajo la figura de “presencia económica significativa”, plataformas digitales extranjeras tendrían que pagar impuestos sobre la base de sus ingresos o ganancias en el país.

En la madrugada del jueves, el Senado aprobó la reforma tributaria con la que el gobierno colombiano pretende recaudar 26 billones de pesos (unos 5 mil 200 millones de dólares) para 2023, lo que representa un 1.78 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país.

Según el diario Semana, varios parlamentarios propusieron eliminar de la reforma  la medida que busca cobrarle impuestos en Colombia a empresas como las plataformas que prestan su servicio a través de Internet. “Debido a la fuerte controversia que generaba la medida, intervino el ministro del interior, Alfonso Prada, para ofrecer una solución mediadora: una transición para iniciar el cobro del impuesto“, detalló el periódico.

Si bien la reforma pretende incrementar la contribución de las personas con mayores ingresos financieros del país, con ajustes en los impuestos de empresas financieras, del sector extractivo, a productos poco saludables o contrarios al ambiente, artículos como el 56 y 57 podrían ser contraproducentes para los colombianos que contribuyen a la economía digital.

Con la modificación al Artículo 56º (artículo 20-2 del Estatuto Tributario), se determinaría que las personas o “entidades extranjeras que tengan un establecimiento permanente, una presencia económica significativa o una sucursal en el país, según sea el caso, serán contribuyentes del impuesto sobre la renta y complementarios con respecto a las rentas y ganancias ocasionales de fuente nacional que le sean atribuibles al establecimiento permanente, a la presencia económica significativa o a la sucursal (…). La determinación de dichas rentas y ganancias ocasionales se realizará con base en criterios de funciones, activos, riesgos y personal involucrados en la obtención de las mencionadas rentas y ganancias ocasionales”.

Además, al artículo 57º se le adicionó el artículo 20-3, el cual establece que una persona o entidad extranjera comienza a tener una “presencia económica significativa” en Colombia si obtiene ingresos brutos superiores a 31 mil 300 UVT (mil 189 millones de pesos) al año por transacciones que involucren bienes o servicios con personas en Colombia; utiliza un sitio Web colombiano, un dominio colombiano; o cuando mantiene una interacción o despliegue de mercado con más de 300 mil usuarios colombianos.

Para José Daniel López, director ejecutivo de Alianza IN, esta reforma representa un “freno digital a la economía del país, ya que, de aprobarse, significaría que habría nuevos impuestos para una serie de actividades que son esenciales en la economía digital, y que en su mayoría ya pagan IVA”.

Aclaró que desde 2017, todas las plataformas digitales pagan impuestos, como el de renta, debido a que cuentan con presencia física.

De acuerdo con el directivo, la figura de “presencia económica significativa” no es otra cosa que un impuesto digital, lo que hace perder competitividad a Colombia, además de que su aplicación en otros países lo convertiría en un problema global porque genera inequidad, ya que el pago de impuesto de renta digital ya no será del país de la empresa, sino que se repartirá con otros países.

José Daniel López citó a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE ), la cual ha sugerido que los países se abstengan de generar cobros a impuestos unilaterales. Así que la nueva reforma tributaria “va totalmente en contra de las recomendaciones de la OCDE”, sentenció.

También aclaró que, como industria, no se oponen al pago de impuesto, “el problema es que si esa acción no se ejecuta de forma coordinada con los demás países de la región, esto dejará como consecuencia que seamos los únicos y que nos volvamos menos competitivos”.

Es decir, si una empresa de Estados Unidos trabaja en otro país (por ejemplo: México, Colombia, Argentina, etc.), las ganancias de esos países retornan al país de la empresa, en este caso, Estados Unidos. Bajo este escenario, la iniciativa de la OCDE propone que esas ganancias se repartan entre ambos países. Pero para lograrlo, solicita a los gobiernos no establecer ningún impuesto unilateral que pueda interrumpir ese proceso.

Con la aplicación de este nuevo impuesto quienes también terminarían pagando los costos serían tanto los consumidores finales de los servicios digitales, así como los trabajadores independientes de las plataformas.

En esa línea, Galé Mallol, presidenta de AsoTIC, aseguró: “Debemos trabajar en la formalización para generar un mayor recaudo, no imponer nuevos tributos. El futuro de Colombia y los emprendedores está en juego, como los empleos que se generan. Y en tiempos de crisis los empleos son y serán siempre lo más importante”.

Mallol dijo que vale la pena recordar que las oportunidades digitales también representan un incremento de competitividad mediante la incorporación de nuevos conocimientos y tecnología. Y con la aplicación de nuevos impuestos, habrá una pérdida de intención de las empresas por invertir y brindar valores agregados en Colombia.